Valencia, 15 de enero de 2026-. Minneapolis sigue en tensión tras un nuevo tiroteo policial vinculado a ICE. La tensión se desató luego de la muerte de Renee Good, de 37 años, abatida la semana pasada durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido como ICE. Desde entonces, las movilizaciones se han mantenido de forma constante en distintos puntos de la ciudad.
Las autoridades locales reconocen un ambiente delicado y reforzaron los dispositivos de seguridad. El objetivo declarado es evitar nuevos episodios de violencia y proteger a la población civil.
Minneapolis sigue en tensión tras un nuevo tiroteo policial vinculado a ICE
La noche del miércoles se produjo un nuevo incidente que elevó la tensión en Minneapolis por ICE. Una persona resultó herida de bala en la pierna durante una operación federal.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que el hecho ocurrió alrededor de las 18:50 hora local. Los agentes realizaban una “parada de tráfico dirigida” cuando se produjo el enfrentamiento.
Según el comunicado oficial, el herido es un inmigrante venezolano en situación irregular. El agente de ICE abrió fuego tras afirmar que el individuo se resistió al arresto y lo agredió violentamente.
Las autoridades explicaron que el hombre intentó huir en un vehículo y chocó contra un automóvil estacionado. Luego continuó la fuga a pie por la zona residencial.
Al intentar detenerlo, se produjo un forcejeo. En ese momento, dos personas salieron de un apartamento cercano y atacaron al agente con una pala para nieve y un mango de escoba.
“Temiendo por su vida y seguridad mientras era emboscado por tres personas, el agente disparó de forma defensiva”, señaló el comunicado oficial.
Protestas y despliegue de seguridad
El hombre herido y el agente federal fueron trasladados a un hospital. Las autoridades indicaron que las lesiones no ponen en riesgo sus vidas. Las otras dos personas involucradas permanecen bajo custodia.
Minutos después del tiroteo, manifestantes se concentraron en el lugar. Exigieron la identificación del agente de ICE que disparó durante el operativo.
Decenas de agentes federales acordonaron la zona. Para dispersar a la multitud, utilizaron municiones menos letales, incluidas bolas de gas pimienta.
Posteriormente, un convoy del Departamento de Policía de Minneapolis y de la Patrulla Estatal de Minnesota se desplegó para garantizar la seguridad pública. Las autoridades locales hicieron un llamado a la calma.
En un comunicado oficial, la ciudad reiteró su rechazo a la presencia de ICE. “Minneapolis exige nuevamente que ICE abandone la ciudad y el estado de inmediato”, señaló el texto.
La declaración añadió que el gobierno local respalda a las comunidades de inmigrantes y refugiados. También aseguró que continuarán defendiendo sus derechos y seguridad.
La tensión en Minneapolis por ICE se enmarca en un contexto nacional más amplio. Durante el primer año del mandato de Donald Trump, ICE intensificó los operativos de arresto y deportación.
