Delcy Rodríguez promete un pronto alivio ante la crisis eléctrica nacional mientras rechaza la quema de cauchos en protestas y urge al Parlamento a debatir la reforma energética. La presidenta encargada de Venezuela Delcy Rodríguez afirmó que «pronto» la población experimentará un verdadero alivio ante la severa crisis eléctrica que recrudeció durante el presente año.
La mandataria interina aprovechó una asamblea con trabajadores del campo emitida por la señal del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) este martes 27 de octubre de 2026 para censurar abiertamente a quienes recurren a manifestaciones de calle y quema de barricadas frente a los continuos cortes de luz.
Dicho pronunciamiento ocurre en un contexto de zozobra diaria para las familias del estado Zulia y de las diversas entidades del interior patrio donde las fluctuaciones y los racionamientos golpean las rutinas productivas y comerciales.
El rechazo a las protestas y el reconocimiento a Corpoelec
La alta funcionaria cuestionó con dureza las acciones de calle que protagonizan vecinos molestos en distintas localidades del país.
Rodríguez fustigó esas expresiones de reclamo frente a las cámaras estatales: «No he visto un solo megavatio incorporado al sistema eléctrico nacional, tan golpeado por el bloqueo, por quemar un caucho (neumático), pero los invito sí a trabajar por recuperar el sistema eléctrico (…). Pronto ustedes van a verlo, pronto van a ver alivio en un país que ha sido tan golpeado por las sanciones que pidieron sectores radicales de Venezuela».
Dicho alegato sirvió para que la vocera reconociera públicamente el esfuerzo continuo del personal técnico y operativo perteneciente a la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).
La mandataria interina aseguró con vehemencia que los empleados de la compañía estatal desempeñan sus faenas diarias sin interrupciones para estabilizar los circuitos averiados.
En tal sentido la administración pública atribuye el deterioro del parque termoeléctrico e hidroeléctrico a las medidas coercitivas unilaterales y a las anomalías atmosféricas asociadas al fenómeno de El Niño además de presuntos actos de sabotaje orquestados por factores adversos.
A este respecto diversos analistas y portavoces del sector opositor sostienen posturas contrarias argumentando que el descalabro del servicio responde a la falta prolongada de mantenimiento técnico y a tramas de corrupción que diezmaron los presupuestos de inversión.
Aunado a esto las comunidades zulianas reportan constantes interrupciones nocturnas que alteran el descanso y dañan artefactos electrodomésticos y detienen la refrigeración de alimentos perecederos.
Asimismo los gremios comerciales y empresariales insisten en que la carencia de electricidad fluida asfixia la productividad de los parques industriales y limita la generación de empleos formales.
Las alianzas foráneas y la reforma legal aplazada en la Asamblea
La inyección de megavatios mediante convenios internacionales
Por otra parte la nación arrastra un historial de fallas energéticas que supera una década de duración alcanzando picos críticos a lo largo de los últimos doce meses.
Para responder a esta coyuntura la mandataria recordó que el pasado 8 de octubre anunció la proyección de incorporar unos 7.400 megavatios de potencia al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en un plazo mediano.
Dicho plan técnico sustenta su viabilidad en los acuerdos estratégicos que el Estado pactó durante el transcurso del año con compañías internacionales de renombre.
Las alianzas comprometen la participación de la multinacional estadounidense General Electric y del consorcio industrial argentino Impsa para modernizar turbinas y reacondicionar salas de máquinas en las centrales generadoras.
En consecuencia el equipo ministerial espera que la llegada de componentes importados destrabe los cuellos de botella que limitan el flujo de carga hacia los estados más distantes del centro del país.
De igual manera los ingenieros eléctricos independientes observan con cautela estos anuncios y sugieren ejecutar auditorías técnicas periódicas para comprobar la instalación real de los nuevos equipos en las plantas.
La urgencia de la reforma legal y la apertura al capital privado
Por añadidura la vocera interina fijó la mirada sobre el Palacio Federal Legislativo para superar los límites del monopolio estatal en la materia.
Rodríguez exteriorizó su deseo de que los diputados retomen y aprueben antes de que concluya el año en curso la segunda discusión de la reforma a la ley orgánica del sistema eléctrico.
Dicho instrumento jurídico persigue flexibilizar el marco normativo actual para facilitar el ingreso de capitales privados a proyectos de generación y distribución y mantenimiento que hasta hoy manejan exclusivamente entidades públicas.
No obstante los parlamentarios decidieron aplazar este debate crucial el pasado jueves durante la sesión ordinaria dejando la fecha de reactivación pendiente por definir en la agenda legislativa.
Por otro lado los expertos jurídicos señalan que esta reforma marcaría un viraje doctrinario relevante al crear esquemas mixtos que incentiven la confianza de nuevos inversionistas en el mercado energético interno.
De modo que las advertencias contra las quemas de cauchos y el elogio a las cuadrillas de Corpoelec y la promesa de 7.400 megavatios con General Electric e Impsa junto a la presión por aprobar la nueva legislación definen la estrategia de Miraflores ante la emergencia.
Con información de EFE
