Valencia, 11 de diciembre de 2025-. Medios internacionales reseñaron reuniones de Maduro con líderes como Lukashenko y Lula. Según Reuters, Jesús Rafael Salazar Velázquez se reunió con Alexander Lukashenko en Moscú el 25 de noviembre.
Durante el encuentro, Lukashenko aseguró que Maduro tenía “las puertas siempre abiertas” en Bielorrusia y planteó la posibilidad de una visita oficial.
Diecisiete días después, un segundo encuentro consolidó los acuerdos iniciales, según informó la agencia estatal Belta.
Lukashenko indicó que ciertos asuntos debían coordinarse con Caracas antes de definir cualquier decisión de forma conjunta.
Medios internacionales reseñaron reuniones de Maduro con líderes como Lukashenko y Lula
Estas reuniones ocurren en un contexto de alta presión de Estados Unidos sobre el presidente venezolano.
Horas antes, Donald Trump anunció la incautación de un buque petrolero frente a la costa venezolana, como parte de un despliegue militar sin precedentes.
Estados Unidos afirma que las operaciones buscan combatir el narcotráfico; Venezuela asegura que se trata de un intento de apropiarse del petróleo nacional.
Maduro respondió: “Pedimos el cese del intervencionismo ilegal y brutal del gobierno de Estados Unidos en Venezuela y en América Latina”.
Presión internacional y mediación de Brasil
En paralelo, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva habló por teléfono con Maduro por primera vez en meses.
Según O Globo, Lula expresó preocupación por la presencia militar estadounidense y reiteró su disposición a mediar entre Caracas y Washington.
Lula, aliado histórico de gobiernos socialistas venezolanos, ha evitado contacto con Maduro desde julio de 2024, tras cuestionar los resultados electorales.
No obstante, la intensificación de operaciones militares de EE. UU. motivó su intervención diplomática, alertando sobre posibles efectos desestabilizadores en Sudamérica.
La combinación de reuniones secretas en Bielorrusia y la presión estadounidense añade incertidumbre sobre el futuro político de Maduro.
Analistas destacan que estos movimientos diplomáticos y militares podrían redefinir la postura internacional frente a Venezuela en los próximos meses.
