Irán descarta renunciar al enriquecimiento de uranio pese a la presión de EE. UU. Irán reiteró este domingo que no renunciará al enriquecimiento de uranio, incluso ante la posibilidad de un conflicto con Estados Unidos, que mantiene un despliegue militar en el Golfo. Las declaraciones fueron hechas por el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, quien enfatizó que su país tiene derecho a desarrollar energía nuclear con fines civiles y que nadie puede dictar su comportamiento.
Tras la primera ronda de negociaciones en Omán, calificada como positiva por ambas partes, Irán y Estados Unidos acordaron continuar el diálogo. No obstante, Teherán se mantiene firme en sus líneas rojas, incluyendo su negativa a limitar sus capacidades balísticas y su apoyo a grupos armados en la región, aspectos que Washington exige incorporar a cualquier acuerdo.
Irán descarta renunciar al enriquecimiento de uranio pese a la presión de EE. UU.
Araqchi indicó que Irán podría considerar “medidas de confianza” sobre su programa nuclear si se levantan las sanciones internacionales, aunque expresó dudas sobre la “seriedad” de Estados Unidos para negociar de manera genuina. Asimismo, informó que Teherán mantiene consultas con socios estratégicos, como China y Rusia, sobre los avances del diálogo.
En paralelo, Israel advirtió sobre los riesgos de las aspiraciones nucleares de Irán. El primer ministro Benjamín Netanyahu viajará a Washington para pedir firmeza a Donald Trump, mientras que el canciller israelí, Gideon Saar, calificó las acciones iraníes como un “peligro para la paz”.
El conflicto se agrava por la tensión en la región: EE. UU. ha desplegado un portaaviones en el Golfo y ha reiterado su política de “paz mediante la fuerza”, mientras que Irán advirtió que, en caso de ataque, podría apuntar a bases estadounidenses y bloquear el estrecho de Ormuz, crucial para el suministro energético mundial.
Este nuevo capítulo ocurre tras la guerra de junio pasado, en la que bombardeos israelíes contra instalaciones iraníes y la represión de protestas en enero dejaron casi 7.000 muertos y más de 51.000 detenidos, según la ONG HRANA.
