Informe Freedom on the Net 2026 ubica a Venezuela en el penúltimo lugar de libertad digital en América Latina con apenas 26 puntos y alerta sobre la censura global. La organización no gubernamental Freedom House situó a Venezuela con una calificación de apenas 26 puntos sobre un total de 100 dentro de la categoría de países «no libres» en su informe anual Freedom on the Net 2026.
Dicha evaluación sobre el libre ejercicio de la navegación web y las garantías ciudadanas coloca a la nación en el penúltimo peldaño de restricción informática en toda América Latina, superando únicamente los índices de Cuba, según los datos divulgados formalmente este martes 27 de octubre de 2026.
El estudio refleja la constante aplicación de bloqueos y cortapisas institucionales que sufren a diario los usuarios en los distintos municipios del estado Zulia y del resto de las entidades federales para informarse a través de plataformas independientes.
El balance latinoamericano y la caída sostenida del puntaje nacional
La medición comparativa para el hemisferio coloca a Costa Rica en la cima continental al cosechar 86 unidades, seguida de Estados Unidos con 73 enteros y Argentina con 70 puntos.
El escalafón regional posiciona a Brasil con un registro de 66 puntos, a México con 59 tantos y a Nicaragua con 36 enteros, dejando a Venezuela en el fondo con 26 unidades y a Cuba en la última posición con escasos 19 puntos.
El informe concluyó que el territorio venezolano volvió a exhibir trabas estructurales en las tres vertientes evaluadas por los analistas: obstáculos para acceder a la red, imposición de límites a los contenidos informativos y constantes violaciones a los derechos civiles de los navegantes.
En tal sentido, Freedom House recordó que el país experimentó durante el ciclo 2024-2025 uno de los desplomes más pronunciados de su historia contemporánea en materia de navegación abierta.
A este respecto, un reporte complementario que la misma institución publicó el 19 de marzo del presente año ratificó la calificación de la República como una sociedad «no libre».
Dicho documento histórico certificó además que el país cedió un total acumulado de 41 puntos en su balance global de libertades civiles a lo largo de los últimos 20 años de gestión estatal.
Aunado a esto, las organizaciones gremiales de periodistas en el país denuncian que la clausura recurrente de portales informativos vulnera el derecho constitucional a la información veraz.
Asimismo, los expertos en ciberseguridad constatan que los proveedores estatales y privados aplican filtrados de dominios DNS y bloqueos de protocolo HTTP sin órdenes judiciales transparentes.
El retroceso global, la fragmentación en Rusia y el monopolio en Kirguistán
El decimosexto año de declive y los peores entornos del planeta
Por otra parte, la investigación divulgada originalmente el pasado 22 de octubre certificó que la libertad en internet retrocedió a nivel planetario por decimosexto periodo consecutivo, abarcando las pesquisas efectuadas entre junio de 2025 y mayo de 2026.
El organismo examinó la situación puntual de 38 países, determinando que las condiciones empeoraron ostensiblemente en 16 naciones y mostraron discretas mejorías en apenas 8 territorios.
Entre los retrocesos más alarmantes del mapa internacional destacó la situación de Irán, régimen que acompañó a China y a Myanmar dentro del listado de los peores ambientes del planeta para el ejercicio de los derechos en línea.
En consecuencia, millones de usuarios en dichas geografías enfrentan severas penas de prisión por difundir opiniones disidentes o compartir publicaciones catalogadas como subversivas por los regímenes de turno.
De igual manera, los relatores de Naciones Unidas expresan profunda preocupación ante la proliferación de marcos jurídicos restrictivos que buscan cercenar el debate público en entornos digitales.
Las leyes de desconexión en Moscú y el control en Asia Central
Por añadidura, el análisis demostró que el gobierno de Rusia intensificó sus maniobras para fragmentar el tejido de la red mediante la centralización forzosa de los proveedores de servicios de internet.
El Kremlin estructuró un catálogo cerrado de plataformas autorizadas por el Estado y promulgó una ley especial que faculta al Servicio Federal de Seguridad para dictar apagones totales de las redes mediante decreto del Ejecutivo.
Dichas medidas técnicas aíslan a los ciudadanos rusos de la información internacional, canalizando los consumos hacia plataformas subordinadas a las directrices de los órganos de seguridad.
Por otro lado, el gobierno de Kirguistán impuso un monopolio estatal transitorio sobre todo el flujo del tráfico internacional de datos para facilitar tareas de espionaje, censura y vigilancia a los internautas locales.
De modo que los gobiernos hostiles a la disidencia perfeccionan herramientas tecnológicas para fiscalizar el intercambio de información fronteras adentro.
Verificación de edad, riesgos a la privacidad y el uso punitivo de la IA
La eliminación de cuentas en Australia y la filtración masiva en Discord
En otro orden de ideas, Freedom House subrayó que las exigencias para comprobar la edad de los usuarios en plataformas digitales se multiplicaron en al menos 10 de los 38 países examinados.
Los autores puntualizaron que, aunque los legisladores justifican estas directrices bajo el noble argumento de proteger a la infancia, tales normativas abren graves fisuras para la privacidad y cancelan el anonimato de la ciudadanía.
El estudio ilustró esta coyuntura con la aplicación en Australia de la primera legislación mundial que prohíbe las redes sociales a menores de 16 años, norma que provocó la cancelación de cerca de cinco millones de cuentas hasta marzo de 2026.
Pese a ese despliegue burocrático, las auditorías iniciales constataron que la inmensa mayoría de los jóvenes eludió los controles alterando patrones algorítmicos o cediendo datos biométricos privados a terceros intermediarios.
Dichas vulnerabilidades cobraron dramatismo cuando la firma Discord reveló en octubre de 2025 que un fallo en un contratista externo filtró cerca de 70.000 fotos de documentos oficiales de identidad que los usuarios enviaron para apelar suspensiones de edad.
Frente a este escenario, la ONG advirtió que diversas administraciones represivas aprovechan estos censos digitales para asociar perfiles virtuales con padrones de identidad civil.
Por lo tanto, la recopilación forzosa de identificaciones personales genera incentivos perversos para el rastreo selectivo de ciudadanos críticos.
Las distorsiones penales de la inteligencia artificial y los avances democráticos
De manera similar, los parlamentos de diversas capitales aprobaron estatutos destinados a mitigar los peligros de la inteligencia artificial frente al ciberacoso, la protección infantil y la suplantación.
No obstante, varios gobiernos desvirtuaron estas normativas, tal como ocurrió en India tras imponer en febrero de 2026 la obligación de colocar marcas a la información sintética generada por algoritmos, encendiendo alarmas sobre trabas al periodismo libre.
El documento sacó a la luz que en México las autoridades aplicaron una reforma contra el uso no autorizado de imagen y voz por inteligencia artificial para encarcelar a dos comunicadores digitales que difundieron acusaciones de corrupción contra un gobernador.
En contraste con este panorama adverso, el informe registró progresos democráticos en aquellos territorios donde los cambios de gobernantes facilitaron el levantamiento de los controles en la red.
Bangladesh lideró la recuperación por segundo periodo consecutivo luego de la renuncia de la ex primera ministra Sheikh Hasina en 2024, acumulando su primer año sin cortes del servicio en una década y prohibiendo por ley los apagones estatales, pese a persistir episodios de agresiones contra redactores independientes.
Gambia consolidó la segunda posición de mayor avance institucional al reconstruir sus garantías democráticas tras la caída de Yahya Jammeh.
Freedom House estructuró su análisis evaluando a 38 países mediante 21 interrogantes y 100 subpreguntas agrupadas en barreras de acceso, restricciones de contenidos y violaciones a derechos, asignando puntajes de 0 a 100 para catalogar a las naciones en libres, parcialmente libres y no libres, renglón este último donde Venezuela languidece con 26 enteros.
Con información de Alberto News
