Valencia, 25 de noviembre de 2025-. FBI aseguró que 25 de las 143 personas detenidas en redada en Texas tenían antecedentes penales. El operativo se realizó el domingo 16 de noviembre alrededor de las 3 a.m. en un lote de puestos de comida ambulante.
Además, las autoridades indicaron que en el lugar funcionaba un local de fiestas clandestinas y presuntos nexos con la pandilla Tren de Aragua.
De los detenidos, 98 eran venezolanos, 21 hondureños, 14 mexicanos y otros 11 ciudadanos de distintos países latinoamericanos, según el comunicado del FBI.
Cincuenta individuos fueron señalados como miembros “confirmados” del Tren de Aragua, aunque el gobierno no presentó evidencia pública que respalde esa afirmación.
Solo 25 de los arrestados tienen antecedentes criminales: 13 por crímenes federales y 12 por delitos menores. Todos fueron trasladados al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Reacciones y críticas
La redada ha generado fuertes críticas de legisladores demócratas y organizaciones de derechos humanos, como Human Rights Watch.
El congresista Joaquín Castro denunció “falta de transparencia” y exigió información detallada sobre los motivos y las personas detenidas.
Laura Flores-Dixit, de la ONG American Gateways, aseguró que estas redadas masivas generan miedo entre la comunidad latina e inmigrante.
Según Flores-Dixit, el gobierno ha declarado pertenencia al Tren de Aragua “sin pruebas”, basándose solo en tatuajes o sospechas, generando detenciones arbitrarias.
Contexto y antecedentes
Este operativo forma parte de una política federal de arrestos masivos impulsada por la administración de Donald Trump, enfocada en migrantes latinoamericanos.
Redadas similares se han registrado en ciudades como Chicago, Charlotte y Boston, afectando a personas sin antecedentes criminales ni estatus migratorio irregular.
Washington incluso envió a algunos migrantes a centros de detención de máxima seguridad en El Salvador y la base naval de Guantánamo, provocando alarma internacional.
