Valencia, 15 de diciembre de 2025-. Consideran que el encaje legal bancario debe financiar a la pequeña y mediana industria. La reforma tributaria para la industria es la principal expectativa del sector productivo venezolano de cara al año 2026.
El presidente de la Confederación Nacional de Industriales, Conindustria, Tito López, considera clave avanzar en cambios impositivos estructurales.
El dirigente gremial señaló que una eventual reforma permitiría mayor equidad y estimularía el crecimiento industrial en todo el país.
Entre las propuestas destaca elevar la base tributaria a un millón de veces el tipo de cambio oficial vigente.
Cambios fiscales en debate
La reforma tributaria para la industria busca evitar que pequeñas empresas sean catalogadas como contribuyentes especiales.
López explicó que esta situación genera una carga fiscal desproporcionada para unidades productivas con menor capacidad financiera.
También planteó la supresión del pago anticipado del Impuesto al Valor Agregado y de la contribución a pensiones.
Estos puntos forman parte del debate impulsado por el presidente Nicolás Maduro con distintos sectores económicos.
El Ejecutivo instruyó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez a revisar estas propuestas junto a los gremios productivos.
Según López, una reforma bien estructurada tendría un impacto positivo transversal en todas las regiones.
Asimetrías regionales y capacidad ociosa
El presidente de Conindustria destacó las marcadas diferencias productivas entre las regiones del país.
Aseguró que ha constatado estas asimetrías durante recorridos constantes por distintas entidades.
Citó el caso del estado Mérida, donde existen importantes industrias poco visibilizadas a nivel nacional.
Entre ellas mencionó la mayor fábrica de chasis del país y la única planta de transformadores eléctricos.
La reforma tributaria para la industria también apunta a estimular inversiones que reduzcan la capacidad ociosa.
Actualmente, muchas empresas operan por debajo de su potencial, pese a un crecimiento moderado de la producción.
López afirmó que este problema se enfrenta con más inversión y mayor consumo interno.
Exportaciones, financiamiento y confianza
Para el sector industrial, las exportaciones representan una vía clave para activar la capacidad instalada.
Conindustria propone simplificar los trámites de exportación y garantizar la devolución total del IVA exportador.
El dirigente advirtió que mantener capacidad ociosa genera costos directos y tensiones laborales.
Algunas empresas mantienen la misma nómina que en 2013, pese a producir mucho menos.
Sobre la transferencia de empresas públicas, López señaló que existen cerca de 300 en manos del Estado.
Indicó que para atraer inversión privada se requiere confianza y cambios legales claros.
Mencionó como ejemplo la revisión de leyes que limitan la fijación de precios.
La reforma tributaria para la industria se complementa con propuestas sobre financiamiento bancario.
Actualmente, la cartera crediticia venezolana ronda los 2.500 millones de dólares.
Esa cifra representa apenas entre 2 y 3 puntos del Producto Interno Bruto.
Según Conindustria, la industria requeriría entre 14.000 y 15.000 millones de dólares anuales.
López reiteró que el sector privado mantiene su compromiso con la producción y el empleo nacional.
