Valencia, 6 de enero de 2026-. Caracas bajo vigilancia tras captura de Maduro. El sábado, la noticia generó alivio y esperanza en numerosos hogares del país.
Familias celebraron en privado, con cautela, ante la posibilidad de un cambio político.
Sin embargo, en pocas horas el clima se transformó.
El lunes predominaban el miedo, la incertidumbre y el silencio en calles y redes sociales.
Caracas bajo vigilancia tras captura de Maduro
En Caracas, muchos ciudadanos describieron emociones encontradas tras la captura.
Algunos lloraron, otros celebraron discretamente, evitando cualquier exposición pública.
“Sentimos alegría, pero también temor”, relató María, de 55 años.
Comparó el momento con las elecciones de 2024, donde las expectativas terminaron frustradas.
La represión tras captura de Maduro se intensificó cuando Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina.
La juramentación ocurrió ante la Asamblea Nacional, con respaldo visible del alto mando militar.
Esa señal confirmó para muchos que la estructura de poder se mantenía intacta.
Pese al nuevo liderazgo formal, el control político continuaba sin cambios sustanciales.
Detenciones y restricciones
Organizaciones gremiales denunciaron la detención de al menos 14 periodistas el lunes.
Once de ellos trabajaban para medios internacionales, según el Sindicato de la Prensa.
La mayoría fue liberada horas después, pero reportaron revisiones de teléfonos personales.
Varias detenciones ocurrieron cerca del Parlamento, durante el acto oficial.
El gobierno activó un decreto de “estado de conmoción externa”.
La medida suspendió protestas y autorizó restricciones a la circulación y reuniones.
En Mérida, dos adultos mayores fueron arrestados por consignas antigubernamentales.
Las autoridades los acusaron de celebrar la captura del exmandatario.
En Caracas, grupos armados progubernamentales instalaron retenes en vías principales.
Vecinos denunciaron interrogatorios, revisiones de mensajes y control de redes sociales.
“Nos avisamos por mensajes qué calles evitar”, dijo un residente capitalino.
El temor a nuevas detenciones se extendió rápidamente.
Contexto internacional y preocupación social
Desde Washington, el presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos “maneja” Venezuela.
No precisó el alcance real de esa influencia sobre las autoridades locales.
Trump indicó que la supervisión recaería en altos funcionarios de su gabinete.
También afirmó que el país no estaba listo para celebrar elecciones.
Organizaciones de derechos humanos mantienen alertas activas.
Foro Penal reporta más de 860 presos políticos bajo custodia estatal.
María Corina Machado calificó la situación como “realmente alarmante”.
Pidió a la comunidad internacional seguir de cerca los acontecimientos.
La noche del lunes se escucharon disparos cerca del Palacio de Miraflores.
Horas después, el gobierno aseguró que eran disparos preventivos por drones no autorizados.
