La Cruz Roja Venezolana y la Española sellan una alianza de dos años para reconstruir las zonas devastadas por el doble terremoto de junio. La Cruz Roja Venezolana (CRV) y la Cruz Roja Española formalizaron este sábado 7 de noviembre de 2026 un plan de trabajo estratégico por dos años para auxiliar a los damnificados del doble terremoto del pasado 24 de junio.
La directiva de la institución nacional difundió la noticia a través de un material audiovisual publicado en la red social X, recordando el auxilio prestado desde los primeros instantes del desastre.
La atención primaria en La Guaira y los compromisos para el bienio de reconstrucción
A través del balance compartido en sus plataformas digitales, la CRV rememoró el despliegue inmediato que ejecutó la delegación europea con la instalación de una clínica móvil especializada en eventos adversos.
En tal sentido, los médicos y rescatistas de la Cruz Roja Española brindaron asistencia clínica directa a más de 10.000 pacientes y ofrecieron contención psicológica y psicosocial a otras 4.000 personas en comunidades de La Guaira.
A este respecto, el nuevo acuerdo amplía ese rango de acción asistencial para sostener la presencia de las brigadas durante los próximos veinticuatro meses en el país.
Aunado a esto, los representantes de la organización humanitaria exteriorizaron su compromiso operativo para el mediano plazo: «Vamos a estar trabajando, durante los próximos dos años, tanto en la respuesta como en la fase de la recuperación y atención de las personas afectadas por el doble terremoto en Venezuela».
Asimismo, las brigadas voluntarias enfocarán sus jornadas en rehabilitar el acceso a suministros médicos y en capacitar a líderes comunitarios para responder ante futuras contingencias.
El saldo devastador del sismo de junio y el alcance de la intervención comunitaria
Las cifras de víctimas y el daño estructural en viviendas
Por otra parte, los datos recopilados por las autoridades gubernamentales dimensionan la magnitud del desafío que encaran las organizaciones de socorro en las entidades afectadas.
El balance oficial que divulgaron las salas de crisis el pasado 24 de agosto confirmó que los movimientos telúricos provocaron al menos 6.509 decesos a escala nacional.
En consecuencia, el reporte pericial contabilizó daños moderados en 14.239 residencias familiares, al tiempo que computó daños graves e inhabitabilidad en otras 11.001 casas y apartamentos.
Dicha devastación habitacional obliga a mantener centros de acopio y campamentos provisionales activos mientras avanzan los proyectos estructurales de reparación urbana.
De igual manera, el personal de salud mental priorizará la terapia para familias que perdieron seres queridos y propiedades en las localidades donde los sismos causaron mayores estragos.
La hoja de ruta humanitaria para los próximos dos años
Por añadidura, la firma de este convenio asegura el financiamiento de programas de salud preventiva y dotación de medicamentos en las zonas de mayor riesgo.
Los equipos técnicos de la CRV y la delegación española monitorearán periódicamente los sectores intervenidos para adecuar los programas a las necesidades reales que surjan sobre la marcha.
En tal sentido, los coordinadores del proyecto articularán labores continuas con líderes locales y cuerpos de bomberos para levantar censos precisos sobre las familias que continúan sin techo definitivo.
Por otro lado, la sociedad civil y las comunidades organizadas saludan el respaldo sostenido del organismo internacional, considerándolo una garantía indispensable para acelerar la recuperación colectiva.
Con información de Unión Radio
