Corea del Sur enviará patrulla aérea y expertos en explosivos cerca de Ormuz para proteger buques petroleros pero descarta intervenir en la guerra con Irán. El Ministerio de Defensa de Corea del Sur anunció este jueves 5 de noviembre de 2026 el envío de una patrulla aérea y un destacamento especializado en desactivación de artefactos explosivos hacia las inmediaciones marítimas del estrecho de Ormuz.
El gobierno de Seúl ratificó con firmeza que no involucrará contingentes militares en acciones bélicas dentro del conflicto armado que sacude a Irán, concentrando sus esfuerzos exclusivamente en la protección del transporte marítimo mercante y la libre circulación de energéticos en uno de los pasos oceánicos más estratégicos del globo.
La ampliación de la unidad Cheonghae y el armamento desplegado
En tal sentido, un portavoz del despacho castrense surcoreano confirmó que las autoridades ampliarán el perímetro de operaciones de su prestigiosa unidad naval antipiratería Cheonghae, extendiendo su radio de acción hacia las proximidades de Ormuz.
Dicho destacamento protege habitualmente a las embarcaciones de carga en el golfo de Adén, en las inmediaciones del litoral de Somalia, acumulando amplia experiencia en labores de custodia en aguas de alto riesgo.
A este respecto, la agencia informativa Yonhap detalló que la movilización comprenderá un destructor de combate, una aeronave de patrulla marítima modelo P-8 y un cuerpo técnico de buzos expertos en neutralizar minas navales.
Aunado a esto, las fuerzas asiáticas incorporarán naves no tripuladas de superficie, drones submarinos y vehículos de exploración remota submarina (ROV) para rastrear amenazas sumergidas en el lecho marino.
Asimismo, analistas de seguridad asiáticos señalan que esta sofisticada dotación tecnológica permitirá detectar artefactos sospechosos sin arriesgar tripulaciones en zonas de hostilidades abiertas.
Los límites operacionales y las advertencias de Teherán
El mandato independiente y la prohibición de vigilancia sobre Irán
Por otra parte, un alto cargo del Ministerio de Defensa surcoreano puntualizó ante los medios bajo condición de anonimato que el despliegue persigue fines estrictamente civiles y ajenos a la guerra.
El funcionario garantizó que el contingente actuará con total autonomía, al margen de los mandos de la coalición internacional que lideran las fuerzas aliadas en la zona.
En consecuencia, el vocero especificó los estrictos límites geográficos de las maniobras: «Las operaciones se mantendrán restringidas a las aguas abiertas al sur de Omán, y se prohibirá al avión de patrulla marítima apuntar o monitorear el territorio iraní, las aguas territoriales o el interior del estrecho de Ormuz durante sus misiones».
Dicha restricción pretende disipar suspicacias tácticas y evitar cualquier malentendido operacional con los buques de guerra de la Guardia Revolucionaria persa.
De igual manera, el mando militar asiático instruyó a sus tripulaciones a ceñirse exclusivamente al auxilio y socorro de barcos cargueros que soliciten acompañamiento preventivo.
La posición del presidente Lee Jae Myung frente a las presiones bélicas
Por añadidura, el presidente surcoreano Lee Jae Myung ratificó desde el pasado mes de septiembre la postura doctrinaria de su administración, insistiendo en que Seúl jamás enviará tropas que puedan verse arrastradas hacia una intervención bélica directa.
Las declaraciones del mandatario respondieron oportunamente a las advertencias formales que el gobierno de Teherán formuló contra Seúl para impedir que apoye la campaña militar estadounidense en la región.
En tal sentido, las autoridades surcoreanas procuran mantener un fino equilibrio diplomático que garantice la llegada de buques cisterna a sus puertos sin fracturar los lazos con las naciones de Medio Oriente.
Por otro lado, los armadores y gremios navieros celebraron la cobertura de seguridad adicional en una ruta que encareció sustancialmente las pólizas de seguro en las últimas semanas.
Con información de AFP
