Guterres encara a Vladímir Putin y a los líderes del bloque de economías emergentes en Nueva Delhi para exigir el cese de las guerras y una reforma urgente de la ONU. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, subrayó este domingo 13 de septiembre de 2026 la necesidad impostergable de poner fin a los conflictos armados que desangran al planeta, encarando directamente a los mandatarios de Rusia, Irán, Emiratos Árabes Unidos y China durante la clausura de la cumbre del bloque BRICS celebrada en Nueva Delhi.
Por lo tanto, el diplomático portugués aprovechó la sesión plenaria en la capital india para reclamar compromisos reales de pacificación ante gobernantes de peso global como el presidente ruso Vladímir Putin, el mandatario iraní Masud Pezeshkian y el príncipe heredero de Abu Dabi, Jaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan.
Ante este escenario, la comparecencia de Guterres adquiere un tono de alta tensión diplomática debido a que la declaración conjunta de 140 puntos que rubricaron los países miembros dedicó extensos apartados a la crisis en Gaza, Palestina y el Líbano con señalamientos explícitos hacia Israel, pero omitió por completo cualquier mención a la guerra en Ucrania.
El clamor por la paz, el reclamo de soberanía y el avance de la multipolaridad
En primer lugar, el máximo representante del organismo internacional fijó una posición contundente respecto a las hostilidades que convulsionan varios continentes, exigiendo a las economías emergentes un apego irrestricto a los principios rectores del derecho internacional. En este sentido, Guterres recordó las múltiples zonas bajo fuego durante su alocución ante el plenario en Nueva Delhi.
«Desde Gaza, pasando por la crisis más amplia en Oriente Medio, hasta Ucrania, Sudán y más allá, nuestro mundo necesita paz», enfatizó el alto funcionario europeo ante los dignatarios presentes en la sala de conferencias.
Asimismo, el dirigente portugués instó a las potencias a garantizar la libertad de navegación en las rutas marítimas internacionales, salvaguardar la integridad territorial y defender la independencia política de todas las naciones frente a cualquier agresión foránea: «A medida que avanzamos de manera irreversible hacia un mundo multipolar, todos los países deben trabajar para fortalecer y salvaguardar un sistema multilateral que responda a las necesidades de todos», agregó Guterres durante su balance.
La caducidad del orden de 1945, Bretton Woods y la metáfora del mapa
La urgencia de refundar el Consejo de Seguridad
Por su parte, Guterres reiteró su enérgico reclamo sobre la necesidad de ejecutar una reforma integral en el Consejo de Seguridad de la ONU y en las instituciones financieras globales, denunciando que ambas estructuras responden a un diseño obsoleto incapaz de resolver las tensiones del siglo XXI.
Al respecto, el dirigente remarcó el desfase histórico de los organismos creados tras la Segunda Guerra Mundial: «Las realidades económicas, demográficas y geopolíticas de hoy no son las de 1945 (…) Esto requiere reformar las instituciones multilaterales, incluidos el Consejo de Seguridad de la ONU y el sistema de Bretton Woods, para reflejar el mundo de hoy», sentenció con firmeza.
La analogía cartográfica aplicada a la política moderna
Al respecto, el secretario general utilizó como ejemplo la reciente adopción formal que aprobó la Asamblea General en este mes de septiembre sobre una nueva proyección cartográfica mundial, herramienta que corrige las distorsiones eurocéntricas del tradicional mapa de Mercator.
Guterres exhortó a las cancillerías y organismos financieros a emular esa corrección geográfica para actualizar el reparto de poder e influencia acorde a la distribución real de las naciones en el tablero contemporáneo.
Con información de EFE
