Valencia, 9 de febrero de 2026-. Abuchean al rey Carlos III y le exigen que diga cuánto sabía sobre el escándalo Epstein. El monarca fue recibido con gritos y abucheos a su llegada a la estación de Clitheroe, norte de Inglaterra.
Un hombre le preguntó: «¿Cuánto hace que sabías lo de Andrés?» mientras otros asistentes expresaban su descontento.
A pesar de los abucheos, varias personas saludaron con entusiasmo y mostraron banderas británicas, a lo que Carlos III respondió con un saludo rápido antes de abordar su automóvil oficial.
Abuchean al rey Carlos III y le exigen que diga cuánto sabía sobre el escándalo Epstein
Rey Carlos III abucheado en Lancashire no es la primera vez que enfrenta manifestaciones.
En ocasiones anteriores, ciudadanos lanzaron huevos durante apariciones públicas. La actual protesta está vinculada al escándalo de Jeffrey Epstein y los vínculos de Andrés Mountbatten-Windsor.
Tras la divulgación de los hechos, Carlos III retiró todos los títulos nobiliarios y honores a su hermano, y le obligó a abandonar Royal Lodge, dentro del castillo de Windsor.
Escándalo y acusaciones
Andrés fue acusado por Virginia Giuffre de mantener relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad.
Recientemente, medios británicos divulgaron imágenes de Andrés con otra mujer en circunstancias cuestionables y correos en los que Epstein le ofrecía una joven rusa de 26 años.
El escándalo ha generado un profundo debate público sobre la familia real y la responsabilidad de sus miembros en actos delictivos.
El descontento ciudadano reflejado en los abucheos del lunes muestra la presión mediática y social que enfrenta el monarca.
Reacciones de la familia real
Los príncipes Guillermo y Catalina, herederos de la corona, declararon estar «profundamente preocupados» por las revelaciones sobre Epstein.
El palacio de Kensington emitió un comunicado reafirmando la seriedad con la que la familia sigue el asunto y su compromiso con la ley y la ética.
La visita en Lancashire evidencia el desafío del rey Carlos III frente a la opinión pública y la percepción de responsabilidad familiar.
Analistas destacan que la monarquía británica continúa enfrentando tensiones por escándalos pasados y la presión de mantener la imagen institucional intacta.
