Valencia, 19 de diciembre de 2025-. Organizaciones amazónicas celebraron la formalización de ocho gobiernos indígenas en Colombia. La medida consolida derechos ancestrales y permite a los pueblos indígenas gobernar sus territorios con plena autoridad.
Los decretos fueron firmados por el presidente Gustavo Petro y el ministro del Interior, Armando Benedetti.
Organizaciones amazónicas celebraron la formalización de ocho gobiernos indígenas en Colombia
Las ocho ETI abarcan más de siete millones de hectáreas en Amazonas y Vaupés, equivalentes al 15 % de la Amazonía colombiana.
Entre los territorios formalizados están Yaigojé Apaporis, Mirití Paraná, Río Tiquié, Bajo Río Caquetá, Pani, Arica, Ríos Cotuhé y Putumayo, y Uitiboc-Asoaintam.
Formalizar un ETI implica que los pueblos indígenas dejan de ser autoridades reconocidas solo por normas sectoriales.
Ahora integran oficialmente el mapa administrativo de Colombia con autonomía política, administrativa y fiscal similar a municipios y departamentos.
Arley Cañas, líder comunitario, calificó la decisión como «un salto histórico» que rompe con un modelo de gobierno centralista.
«Reconoce más de 30 años de resistencia indígena y abre camino a un Estado plural y multicultural», afirmó.
Implementación y beneficios
La formalización permite a los gobiernos indígenas administrar sus territorios según sus sistemas de conocimiento y normas propias.
También podrán coordinar directamente con ministerios e instituciones del Estado para implementar políticas públicas adaptadas a su cosmovisión.
Roque Miraña, representante de la ETI Pani, señaló que la medida facilita contribuir al resto del Estado desde sus territorios ancestrales.
Además, el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac) actualizará la cartografía oficial para reflejar la diversidad territorial y cultural del país.
La creación de estas ETI fortalece la gobernabilidad indígena, garantiza la libre determinación de los pueblos y refuerza la justicia histórica en Colombia.
Organizaciones amazónicas consideran que este avance es fundamental para consolidar la equidad política y cultural en la región.
