Palma aceitera: sector aspira pasar de 30 % a 100 % de producción y mira a la exportación. El sector de la palma aceitera en Venezuela espera ampliar su producción actual —estimada en alrededor de 30 % de lo que se podría producir— hasta alcanzar el 100 %, con la mira puesta en abastecer el mercado interno y aspirar a la exportación.
Reimpulso del sector y nuevas semillas
El plan contempla expandir las hectáreas sembradas, renovar plantaciones, fomentar cultivos en estados como Zulia y apuntalar la infraestructura de extracción. El pasado año, Venezuela importó 200.000 semillas de palma aceitera desde Indonesia, como parte de un acuerdo para dinamizar la palmicultura nacional.
Productores y autoridades apuestan a que estas semillas —de mayor rendimiento— mejoren la productividad y permitan recuperar terreno perdido.
Palma aceitera: sector aspira pasar de 30 % a 100 % de producción y mira a la exportación
Fuentes del sector indican que actualmente la producción nacional de palma solo cubre una fracción de la demanda de aceites y grasas. Por eso el objetivo de llegar a 100 % de la capacidad —generar suficiente aceite de palma para abastecer todo el consumo interno— resulta prioritario.
De la autosuficiencia a la exportación
Más allá del abastecimiento interno, empresarios planean elevar la producción para exportar aceite de palma, capitalizando tanto la renta agrícola como la demanda internacional. Banca y Negocios+1
Ese giro implicaría posicionar al sector como una alternativa clave en la producción de aceites comestibles, biocombustibles y productos derivados.
Obstáculos y retos para cumplir la meta
No obstante, los palmicultores han enfrentado crises: en ciertos momentos la producción cayó, principalmente por falta de apoyos, infraestructura limitada y competencia con aceites importados.
Además, lograr producción plena exige inversión, semillas de calidad, logística eficiente y certificaciones si se apunta al mercado externo.
Contexto y perspectivas
La palma aceitera puede producir más aceite por hectárea que otros cultivos oleaginosos, lo que la hace estratégica para atender la demanda nacional de aceites y grasas.
Si Venezuela logra movilizar completamente el sector, podría reducir importaciones, generar empleo agrícola y reconvertir una porción importante de su industria agroalimentaria.
Con información de Banca y Negocios
