Investigación en Hong Kong apunta al papel del bambú tras el incendio que envolvió varios edificios residenciales. Las torres residenciales de Hong Kong que ardieron el miércoles estaban cubiertas con andamios de bambú, un material histórico y muy común en la ciudad. La escena generó preocupación sobre su seguridad, pese a ser parte integral del paisaje urbano y de la tradición constructiva local.
El bambú se usa desde hace unos 2.000 años y ha acompañado la construcción de rascacielos emblemáticos. Es flexible, barato y sostenible, pero inflamable. Pese a ello, los grandes incendios vinculados a andamios de bambú son muy raros en Hong Kong.
Arrestos y primeras hipótesis
Aún se desconoce la causa del incendio en Tai Po. Sin embargo, las autoridades arrestaron a tres personas vinculadas con la empresa encargada de la obra, acusadas de negligencia grave.
En el momento del siniestro, el complejo estaba rodeado de andamios de bambú y redes de seguridad. Esta combinación pudo haber favorecido la propagación de las llamas, según expertos de la Universidad Politécnica de Hong Kong.
El profesor Xinyan Huang señaló que la estructura vertical del bambú facilita que el fuego ascienda sin resistencia. Además, la temporada seca aumenta la probabilidad de ignición.
Investigación en Hong Kong apunta al papel del bambú tras el incendio que envolvió varios edificios residenciales
Las autoridades sospechan que otros materiales colocados en la fachada no cumplían estándares de seguridad. Redes, lonas y cubiertas plásticas podrían haber acelerado el fuego. También se encontraron paneles de poliestireno inflamable bloqueando ventanas, algo calificado como “inusual” por el servicio de bomberos.
La investigación ahora intenta determinar si esos materiales influyeron en el avance del incendio, que afectó siete edificios y dejó decenas de víctimas.
Debate sobre el futuro del bambú
El incendio reactivó el debate sobre los andamios de bambú. Hong Kong anunció que al menos la mitad de los nuevos proyectos públicos deberán usar andamios metálicos desde marzo. El cambio busca mejorar la seguridad estructural y proteger a los trabajadores.
Entre 2018 y agosto de 2025 se registraron 24 muertes relacionadas con andamios de bambú. Aunque esas cifras están más vinculadas a caídas que a incendios, crecieron las dudas sobre el futuro de la técnica.
La etiqueta “¿Por qué Hong Kong todavía usa andamios de bambú?” fue tendencia en Weibo. Muchos usuarios pidieron adoptar las reglas de China continental, donde el bambú fue prohibido en 2022. Sin embargo, residentes de Hong Kong defendieron el método como patrimonio cultural y símbolo urbano.
Regulaciones estrictas y dudas pendientes
Los proyectos con bambú deben seguir reglas precisas: grosor mínimo de cañas, resistencia de tiras de nailon, distancias entre postes y materiales ignífugos en todas las cubiertas. Pese a ello, expertos advierten que incluso cumpliendo normas, el riesgo de propagación rápida existe cuando hay materiales inflamables adicionales.
El jefe del Ejecutivo, John Lee, informó que se evaluará si la fachada del edificio cumplía con los estándares ignífugos. Prometió responsabilidades si se detectan irregularidades.
El problema de fondo
Varios expertos señalaron que la causa inicial del fuego puede ser menos relevante que la rapidez con la que se propagó. Coinciden en que los andamios actuaron como vía vertical que permitió que las llamas viajaran entre edificios.
El profesor Anwar Orabi señaló que, aunque se investigará la fuente de ignición, lo importante es entender por qué el fuego avanzó más allá de su punto de origen. La combinación de bambú, lonas plásticas y paneles inflamables pudo haber generado un escenario perfecto para una catástrofe.
