China usa su dominio de tierras raras mientras vence negociación clave con EE.UU. China reforzó su posición estratégica en la guerra comercial con Estados Unidos gracias a su dominio casi absoluto sobre las tierras raras, un conjunto de 17 metales esenciales para la industria tecnológica, energética, automotriz y militar. Analistas advierten que Occidente tardará años en construir cadenas de suministro alternativas.
Supremacía construida a largo plazo
La actividad minera observada en noviembre en la región de Ganzhou, especializada en tierras raras pesadas como itrio y terbio, evidencia el esfuerzo chino por mantener su liderazgo. En la zona operan minas, plantas de procesamiento y una nueva sede de China Rare Earth Group, una de las dos mayores empresas estatales del sector.
Periodistas de AFP observaron decenas de camiones entrando y saliendo pese a la vigilancia estricta, una señal del dinamismo de una industria a la que los medios rara vez tienen acceso.
China usa su dominio de tierras raras mientras vence negociación clave con EE.UU.
China impuso fuertes restricciones a la exportación de tierras raras a principios de octubre, lo que generó preocupación global. La medida coincidió con una nueva escalada comercial tras el regreso de Donald Trump al poder en enero.
El levantamiento parcial y temporal de esas restricciones fue central en la tregua alcanzada entre Trump y Xi Jinping el 30 de octubre en Corea del Sur. El acuerdo garantiza por ahora el suministro de minerales críticos y fue interpretado como una victoria para Pekín.
Expertos señalan que las tierras raras seguirán siendo el centro de las negociaciones bilaterales. China demostró que está dispuesta a usar su poder comercial para mantener a EE.UU. en la mesa de diálogo.
Occidente busca alternativas, pero tardará años
Estados Unidos y la Unión Europea dependen de las importaciones chinas para estos metales. Aunque Washington intenta recuperar capacidad nacional —como en la mina de Mountain Pass— y firmó acuerdos con Australia, Japón, Malasia y Tailandia, el proceso será lento.
China, además de sus grandes reservas, controla el refinado, la separación y la tecnología, lo que refuerza su ventaja mientras las tensiones comerciales continúan.
