Impacto Venezuela– Caracas, 4 de marzo de 2024. Las autoridades de Migración Panamá informaron acerca de una revuelta de un grupo de migrantes que causó pérdidas millonarias en un albergue temporal de la provincia de San Vicente, en el Darién, en la frontera con Colombia.
Al parecer, unos 250 migrantes se enfrentaron a guardias de seguridad y en la reyerta resultaron destruidos vehículos oficiales y civiles, así como el incendio de al menos diez módulos del albergue.
En un comunicado divulgado en X, el Ministerio de Seguridad panameño aseguró que los actos de violencia tuvieron lugar en horas de la madrugada del sábado, en la estación de recepción temporal, donde son recibidos los extranjeros luego de cruzar desde Sudamérica.
Se supo que al menos 44 migrantes han sido retenidos por esos actos.
Posteriormente, según la prensa de esa nación, Migración de Panamá analiza la posible deportación de los migrantes involucrados en los hechos.
“Todos los casos se están remitiendo a las autoridades nacionales correspondientes, para definir sus consecuencias legales y proceder con las acciones migratorias que correspondan”, precisa una nota del organismo.
No es la primera vez
No es la primera vez que se registran incidentes violentos de ese tipo en el Darién, por donde transitaron el año pasado más de medio millón de migrantes, en su mayoría venezolanos, una cifra récord, según las autoridades, reseñó Efe.
De acuerdo con la institución de seguridad, todo inició con una discusión entre dos mujeres migrantes que disputaban una carpa, en la que intervinieron sus respectivas parejas y derivó en una pelea entre varios grupos. La policía fronteriza debió intervenir.
Luego los extranjeros se enfrentaron a las unidades fronterizas, lo que dio lugar a un despliegue policial mayor. “Estos actos de violencia trajeron como consecuencia afectaciones graves sobre este albergue”, aseguró.
La estación de San Vicente, desde donde los migrantes son embarcados en autobuses que los llevarán hasta un punto en la frontera con Costa Rica, tiene capacidad para unos 500 extranjeros.
Las autoridades aseguran que es una de las instalaciones más modernas en el Darién de su tipo y que contaba con servicios básicos para brindar la ayuda humanitaria.
