USS Gerald R. Ford: el portaaviones más grande y avanzado del mundo. El USS Gerald R. Ford (CVN-78), el portaaviones más grande del planeta, arribó esta semana a aguas del Caribe para respaldar el despliegue militar de Estados Unidos en su campaña contra presuntas organizaciones criminales en la región.
Con más de 335 metros de eslora, capacidad para 4.500 tripulantes y 70 aeronaves, y un peso cercano a las 100.000 toneladas, el Gerald R. Ford es considerado por la Marina estadounidense como “la plataforma de combate más capaz, versátil y letal del mundo”.
USS Gerald R. Ford: el portaaviones más grande y avanzado del mundo
Su construcción comenzó en 2009 en los astilleros de Newport News, Virginia, y fue botado en 2013. Finalmente, entró en servicio el 22 de julio de 2017 en una ceremonia presidida por Donald Trump, quien destacó su papel como emblema de poder naval estadounidense.
Impulsado por energía nuclear, el buque integra un sistema electromagnético de lanzamiento de aviones (EMALS), radares de última generación y misiles de autodefensa ESSM, además del sistema CIWS de corto alcance. Su costo de construcción se estima en 13.000 millones de dólares, el más alto de la historia naval.
En 2021, el portaaviones superó exitosamente las pruebas de choque submarinas, diseñadas para medir su resistencia a explosiones cercanas, confirmando su capacidad operativa bajo condiciones extremas.
El USS Gerald R. Ford inauguró una nueva clase de portaaviones que reemplaza gradualmente a la clase Nimitz, en servicio desde 1975. Actualmente, la Marina de Estados Unidos cuenta con once portaaviones activos, diez de la clase Nimitz y uno de la clase Ford.
El navío lleva el nombre del 38.º presidente de Estados Unidos, Gerald Rudolph Ford, quien asumió la presidencia en 1974 tras la dimisión de Richard Nixon por el escándalo Watergate. Ford pasó a la historia como el único mandatario estadounidense que ocupó la vicepresidencia y la presidencia sin haber sido elegido por voto popular.
Su legado, marcado por la búsqueda de estabilidad tras una crisis política, ahora da nombre a la nave más imponente de la flota estadounidense, símbolo del poder marítimo del país
