El ELN consolida su control en la frontera colombo-venezolana. El Ejército de Liberación Nacional (ELN) refuerza su dominio en el departamento fronterizo de Arauca, donde los recientes ataques al gobernador Renson Jesús Martínez y el secuestro de cinco militares evidencian su poder militar y territorial.
El frente Domingo Laín, el más fuerte de la guerrilla, controla los pasos fronterizos, regula el contrabando de alimentos y combustibles y combina la coerción armada con el manejo local, lo que le ha permitido ejercer una autoridad paralela en la región.
Desde que el Gobierno suspendió los diálogos de paz en enero de 2025, el ELN ha aprovechado la parálisis para expandir su control hacia Venezuela. Según el exguerrillero y gestor de paz Carlos Velandia, el grupo busca consolidar “un cordón territorial a lo largo de la frontera”, donde se concentra el 70 % de su fuerza armada.
El ELN consolida su control en la frontera colombo-venezolana
Velandia sostiene que este fortalecimiento responde a las tensiones internacionales y a la alianza estratégica con el Gobierno venezolano, en medio de las amenazas de intervención militar de Estados Unidos. “Ellos ven como propia la defensa de la revolución bolivariana”, afirmó.
En contraste, el politólogo Eduardo Simón Cedeño atribuye la escalada de violencia a las elecciones colombianas del próximo semestre. “Cada vez que hay elecciones, seis meses antes inician un ciclo de violencia”, explicó. Según él, el fallido atentado en Tunja, cerca de Bogotá, buscaba demostrar la capacidad del grupo para atacar el centro del país.
Actualmente, el ELN cuenta con unos 6.000 guerrilleros armados y 3.000 milicianos civiles, y su presencia en Arauca no depende del narcotráfico, pues desde hace dos décadas prohíbe los cultivos ilícitos. En su lugar, obtiene recursos del contrabando y la extorsión, e impone su propio orden en zonas rurales.
Los expertos coinciden en que su prioridad ha sido expulsar a las disidencias de las FARC, consolidando un poder hegemónico en la frontera. El reciente ataque al gobernador, que el grupo calificó como “un error”, dejó en evidencia su control absoluto de las vías del piedemonte araucano.
El episodio también se produjo poco después de una operación de la Fuerza Pública y la Fiscalía contra las finanzas del ELN en Arauca, Amazonas y Bogotá, lo que sugiere que la guerrilla respondió con una demostración de fuerza.
En esta región estratégica, el ELN se presenta no solo como un actor armado, sino como un poder paralelo al Estado, capaz de imponer su autoridad y disputar el control político y militar de una de las zonas más sensibles de la frontera colombo-venezolana.
Con información de El país
