El ébola rompe la barrera de los 8.000 contagios en la República Democrática del Congo y roza las 4.000 muertes en el segundo peor brote de la historia. El Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo (RDC) confirmó este lunes 28 de septiembre de 2026 que el brote de ébola declarado el pasado 15 de mayo rebasó la cota de las 8.000 infecciones confirmadas.
El avance de la enfermedad sitúa el número de víctimas mortales al borde de los 4.000 decesos, consolidando a este episodio como el segundo más mortífero y virulento registrado en la historia médica mundial.
Balance estadístico de víctimas y transmisión en siete provincias
El Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) divulgó su más reciente informe técnico con corte de datos al 26 de septiembre.
El organismo contabilizó un total acumulado de 8.067 contagios corroborados por pruebas de laboratorio, saldo que incluye 3.901 fallecimientos y fija una tasa de letalidad del 48,4%.
En tal sentido, los médicos lograron dar de alta a 2.070 pacientes recuperados, a la vez que mantienen a 773 personas hospitalizadas o en áreas de aislamiento estricto.
Las brigadas de terreno alcanzaron una cobertura del 74,7% en el seguimiento directo de contactos para cortar la dispersión del patógeno.
Asimismo, los epidemiólogos identificaron focos de propagación comunitaria activa y persistente en las provincias de Ituri, Kivu del Norte, Haut-Uélé y Bas-Uéle:
«Se sigue avanzando en el ámbito de las investigaciones epidemiológicas: los equipos investigaron al 95,2% de los casos sospechosos en las 24 horas posteriores a su notificación. El refuerzo de las intervenciones prioritarias en vigilancia, atención, logística y participación comunitaria sigue siendo esencial para interrumpir rápidamente las cadenas de transmisión».
Aunado a esto, la onda infecciosa castiga a 63 zonas de salud distribuidas en siete de las 26 provincias del país africano: Ituri, Tshopo, Bas-Uélé, Haut-Uélé, Kivu del Norte, Kivu del Sur y Ubangi del Sur.
Por añadidura, este brote superó la magnitud de la epidemia acontecida en esa misma franja geográfica entre 2018 y 2020, aunque todavía queda por debajo de la catástrofe que dejó 11.000 muertos y 28.000 contagios en África occidental entre 2014 y 2016.
La cepa Bundibugyo, ensayos de vacunas y mecanismos de contagio
Fármacos en desarrollo y campaña con Ervebo
Por otra parte, los científicos enfrentan grandes retos técnicos debido a las características del linaje viral actuante.
La variante Bundibugyo carece actualmente de tratamientos terapéuticos específicos en el mercado farmacéutico internacional.
En consecuencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsa el desarrollo de dos fórmulas vacunales que ya comenzaron pruebas de fase 1 en seres humanos, mostrando perfiles de alta seguridad aunque su aprobación final demorará varios meses.
De igual manera, el gobierno congoleño activó desde finales de agosto una campaña masiva de inmunización utilizando la vacuna Ervebo.
Si bien los laboratorios formularon originalmente ese fármaco para contener la cepa Zaire —la más común en brotes previos—, los ensayos preliminares en modelos animales arrojaron resultados alentadores contra la variante Bundibugyo.
Control en Uganda y riesgos del patógeno
Por añadidura, la vigilancia transfronteriza rindió frutos en los países limítrofes.
La OMS certificó el pasado 26 de agosto la extinción del brote en Uganda, nación vecina que contuvo la propagación tras sumar 20 contagios confirmados —15 de ellos importados desde territorio congoleño— y registrar dos fallecimientos.
Por otro lado, los expertos recuerdan que el ébola se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales enfermos.
De modo que el patógeno desata cuadros clínicos graves con fiebres altas, vómitos incontrolables, diarrea aguda y hemorragias internas fulminantes.
Con información de EFE
