Trump y Hegseth impulsan “ética guerrera” en Ejército. El presidente Donald Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, arengaron a generales y almirantes en Quantico.
Instaron a usar “ciudades peligrosas” como campos de entrenamiento y a recuperar buques acorazados históricos.
Trump afirmó que EE.UU. enfrenta una “invasión desde dentro”, equiparándola a una amenaza extranjera.
Mencionó la ciudad de Portland como posible zona de despliegue militar, tras protestas por arrestos migratorios.
Trump y Hegseth impulsan “ética guerrera” en Ejército
El mandatario propuso reconsiderar el uso de acorazados, navíos de ataque masivo obsoletos tras la II Guerra Mundial.
Argumentó que estos buques, acompañados por destructores, eran prácticamente imbatibles en su época.
La iniciativa genera dudas por costos, vulnerabilidad y relevancia estratégica en la actualidad.
Trump aseguró que los generales podrían ser despedidos si no cumplen con los estándares de “verdaderos guerreros”.
Fin de diversidad e inclusión
Hegseth calificó a su cartera como “departamento woke” y anunció el fin de políticas de diversidad y género.
Ordenó reducir generales, imponer estándares físicos estrictos y supervisar aseo personal y uniformes, incluyendo cabello y barba.
El secretario insistió en que todos los soldados, incluidas mujeres, deben cumplir requisitos físicos de combate equivalentes a los hombres.
Se realizarán exámenes físicos y mediciones dos veces al año para mantener la “imagen y capacidad” de las tropas.
