Pescadores y comisiones de rescate hallan sin vida a un padre y a su hijo en aguas de Almirante Padilla tras la feroz tormenta que desbordó el Lago de Maracaibo. Comisiones conjuntas de rescate y pescadores artesanales localizaron sin vida este sábado 12 de septiembre de 2026 los cuerpos de Eduardo Villalobos, de 51 años, y de su hijo Edmanuel Villalobos, de 19 años, en las inmediaciones del municipio insular Almirante Padilla, poniendo un amargo punto final a las labores de búsqueda luego de que una feroz tormenta con vendaval los sorprendiera en plena faena pesquera en el Lago de Maracaibo.
Por lo tanto, los equipos fluviales culminaron un operativo ininterrumpido de rastreo que arrancó la misma noche del jueves 10 de septiembre, fecha en la que un repentino frente de mal tiempo azotó con furia la cuenca lacustre.
Ante este escenario, la confirmación del fatal desenlace enluta a las comunidades ribereñas zulianas, movilizando a las autoridades civiles y a los gremios marítimos en torno a los deudos.
El operativo en Almirante Padilla, solidaridad de los marineros y duelo comunal
En primer lugar, el periodista Lenín Danieri reportó a través de sus plataformas informativas que las cuadrillas recuperaron los restos de ambos trabajadores tras intensos recorridos náuticos por los manglares e islotes cercanos a la salida del golfo. En este sentido, la Dirección de Seguridad Ciudadana local articuló esfuerzos directos con los comités de pescadores de la zona y diversos cuerpos de seguridad pública para peinar cada cuadrante acuático desde el momento de la desaparición.
Los voceros institucionales y los líderes gremiales de los puertos pesqueros expresaron sus más sentidas condolencias a los familiares de Eduardo y Edmanuel Villalobos, mientras los funcionarios de la policía científica completan las diligencias de ley y el levantamiento formal de los cuerpos para su traslado a la morgue forense.
Asimismo, los compañeros de faena de los fallecidos recordaron la intempestiva fuerza del oleaje que golpeó las embarcaciones menores durante la noche del siniestro.
El azote del temporal en Maracaibo, oleaje en la Vereda y pronósticos del Inameh
Vendavales e inundaciones en el área metropolitana
Por su parte, el temporal que provocó la tragedia lacustre descargó abundantes precipitaciones, truenos constantes y ráfagas eólicas destructivas sobre la capital zuliana y municipios vecinos durante las últimas horas del jueves 10 de septiembre, desatando escenas de alarma entre los habitantes.
Al respecto, residentes de barriadas como Milagro Norte reportaron el inicio fulminante del vendaval, al tiempo que el municipio San Francisco sufrió anegaciones temporales y contratiempos en su tendido de servicios por el impacto de los vientos.
Oleaje lacustre y alertas meteorológicas oficiales
Al respecto, múltiples grabaciones difundidas por usuarios en redes sociales mostraron cómo las aguas embravecidas del estuario rebasaron los malecones y anegaron caminerías en la Vereda del Lago.
El fenómeno meteorológico validó las alertas tempranas del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh), despacho técnico que anticipó oportunamente el aumento de nubosidad densa y la caída de chubascos de intensidad variable sobre el territorio venezolano.
Con información de Caraota Digital
