Sicarios armados asesinan a tiros al precandidato a la Alcaldía de Cúcuta Miguel Castellanos cerca de una gasolinera y la Gobernación fija una millonaria recompensa. Varios sujetos armados asesinaron a tiros al exsecretario de Gobierno y precandidato a la Alcaldía de Cúcuta, Miguel Armando Castellanos Serrano.
El sangriento episodio tuvo lugar durante la tarde del lunes en las inmediaciones de una estación de combustible ubicada sobre el Anillo Vial Occidental de la capital del departamento de Norte de Santander, hecho que las autoridades policiales confirmaron en sus minutas preliminares este martes 27 de octubre de 2026.
Dicho atentado frena abruptamente el proyecto electoral del dirigente regional, generando consternación en los círculos institucionales por la ferocidad con la que actuaron los pistoleros en plena vía pública.
La emboscada en el Anillo Vial y el ofrecimiento de recompensa
El ataque armado ocurrió cuando la víctima se desplazaba por el mencionado corredor periférico y detuvo la marcha de su vehículo frente al establecimiento de hidrocarburos.
Los agresores aprovecharon la detención para abrir fuego de manera indiscriminada contra el exfuncionario, causándole heridas mortales antes de escapar con rumbo desconocido.
El secretario de Gobierno del departamento de Norte de Santander, George Quintero, certificó el deceso de Castellanos ante la opinión pública y anunció una partida financiera para capturar a los homicidas.
La administración departamental dispuso un desembolso de 50 millones de pesos colombianos, equivalentes a 15.830 dólares, para aquellas personas que aporten datos certeros sobre la identidad y el paradero de los autores del crimen.
Quintero relató a los medios de comunicación los instantes previos a la agresión letal: «Lo único que sabemos es que una persona se acercó a la camioneta donde estaba Castellanos. Él se bajó para hablar con esta persona y luego cometió los hechos».
En tal sentido, los sabuesos de la Fiscalía General de la Nación recopilan los videos de las cámaras de seguridad instaladas en los comercios aledaños para reconstruir la fuga de los atacantes.
A este respecto, diversos sectores sociales de la ciudad fronteriza exigen al Gobierno central militarizar los accesos viales para neutralizar a las estructuras sicariales.
Aunado a esto, las patrullas policiales instalaron puestos de control relámpago en las salidas hacia el área metropolitana para evitar que los gatilleros abandonen el municipio.
Asimismo, analistas de seguridad en la zona limítrofe advierten que el recrudecimiento de la violencia armada compromete el libre ejercicio de la participación democrática.
El perfil policial de la víctima y sus vínculos familiares de alto nivel
La carrera militar, la precampaña para 2027 y la renuncia previa
Por otra parte, la víctima acumulaba una trayectoria institucional destacada como mayor retirado de la Policía Nacional de Colombia antes de incursionar de lleno en la arena política cucuteña.
Castellanos adelantaba activas jornadas de precampaña electoral con el objetivo de inscribir su candidatura oficial para la Alcaldía de Cúcuta con miras a los comicios locales del año 2027.
El dirigente dimitió a su cargo como secretario de Gobierno municipal a comienzos del presente año para acatar las disposiciones de inhabilidad establecidas en la ley colombiana.
Dicha renuncia temprana le permitía recorrer las comunas y dialogar con los gremios comerciales sin incurrir en violaciones a las normativas de la función pública.
En consecuencia, sus colaboradores de campaña denuncian que manos criminales buscaron anular su liderazgo barrial y truncar sus aspiraciones de gerenciar el ayuntamiento fronterizo.
De igual manera, los peritos forenses analizan los casquillos percutidos hallados en la escena del suceso para determinar el calibre de las armas de fuego empleadas.
El lazo fraterno con figuras del deporte y del Senado colombiano
Por añadidura, el crimen alcanza repercusión nacional en Colombia debido a la alta notoriedad de los parientes directos del excandidato fallecido.
El exsecretario era hermano consanguíneo del exfutbolista profesional Leandro Castellanos, quien ejerció como guardameta de la selección colombiana y de Independiente Santa Fe y ahora se desempeña como concejal de Bogotá.
El dirigente ultimado compartía también lazos de sangre con el actual senador de la República Jairo Castellanos, figura representativa del Congreso de esa nación.
Dichas relaciones colocan el foco de las autoridades en Bogotá sobre el esclarecimiento prioritario del caso para descartar motivaciones de índole política o familiar.
Por otro lado, los directivos de los partidos de la región solicitan un esquema reforzado de escoltas para los precandidatos que continúan visitando las comunidades vulnerables.
De modo que los disparos junto a la gasolinera, la millonaria recompensa departamental, la trayectoria policial del fallecido y la conmoción de sus hermanos legisladores y deportistas sitúan este homicidio en el centro del debate hemisférico.
Con información de Alberto News
