Fiscalía británica procesa a dos jóvenes londinenses por espionaje cerca de la base militar aérea de Fairford tras forzar la reubicación secreta de bombarderos de Estados Unidos. El Ministerio Público del Reino Unido formuló cargos formales este martes 27 de octubre de 2026 contra dos ciudadanos británicos por delitos contra la seguridad nacional.
Las autoridades judiciales vinculan de manera directa a los procesados con una presunta conspiración terrorista descubierta en las inmediaciones de la base militar aérea de la Real Fuerza Aérea (RAF) en Fairford, en el oeste de Inglaterra, ocurrida a finales de septiembre pasado.
Dicho incidente desencadenó una profunda alarma operativa que empujó al mando militar de Washington a replegar sus aeronaves de combate hacia una posición desconocida.
La comparecencia en Westminster y los cargos de espionaje e intrusión
Los acusados responden a las identidades de Mohmed Abdulkarim y Nouman Essghir, ambos de 24 años de edad, quienes deberán comparecer este mismo martes ante los jueces de la Corte de Magistrados de Westminster, en Londres.
El reporte fiscal sostiene que Abdulkarim, domiciliado en la capital británica, cometió el delito de prestar asistencia activa a un servicio de inteligencia extranjero para facilitar maniobras de sabotaje.
El ente acusador imputa a Essghir, también residente en la metrópoli londinense, por ingresar sin autorización a un área militar de acceso estrictamente prohibido.
En tal sentido, las instancias judiciales británicas tramitan el expediente bajo estrictos protocolos de confidencialidad para salvaguardar pruebas reservadas de seguridad del Estado.
A este respecto, otros cinco individuos vinculados a las pesquisas por esta presunta conspiración continúan en libertad provisional tras el pago de fianzas fijadas por el juzgado.
Aunado a esto, los cuerpos policiales antiterroristas de Gran Bretaña vigilan con rigurosidad las actividades y movimientos de los sospechosos que permanecen fuera de prisión.
Asimismo, los analistas de defensa en territorio europeo destacan la rápida coordinación entre los servicios de espionaje civil y los estamentos de la judicatura civil.
La evacuación de viviendas en Fairford y el repliegue de los bombarderos
El aviso vecinal y las detenciones en el perímetro militar
Por otra parte, la cronología de los acontecimientos data del pasado 27 de septiembre, cuando las fuerzas de seguridad desmantelaron el supuesto plan terrorista en las proximidades del enclave militar.
La oportuna advertencia de una residente local sobre la extraña presencia de varias camionetas sospechosas cerca del perímetro de la base activó las alarmas de combate de las tropas aliadas.
Los mandos policiales emitieron una alerta perimetral inmediata y ordenaron el desalojo preventivo de 85 residencias del sector, concluyendo las revisiones tácticas sin detectar artefactos explosivos dentro de los vehículos.
Durante ese operativo relámpago, los efectivos capturaron a cinco individuos de entre 23 y 25 años en los alrededores del aeródromo militar.
Jornadas después, las fuerzas especiales capturaron a un ciudadano con doble nacionalidad británico-iraní de 27 años, arrestando paralelamente a un séptimo sospechoso de nacionalidad británica.
En consecuencia, los investigadores lograron trazar las ramificaciones territoriales de la célula antes de que concretaran acciones letales contra el complejo castrense.
De igual manera, los servicios forenses examinaron minuciosamente los teléfonos satelitales y los dispositivos electrónicos confiscados a los involucrados.
El retiro de las aeronaves estadounidenses hacia una base secreta
Por añadidura, el recinto de Fairford operaba hasta ese instante como un punto neurálgico para el despliegue de los bombarderos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en sus incursiones bélicas contra Irán.
Dicha instalación albergaba aeronaves estratégicas pesadas que cumplían misiones de ataque ordenadas directamente por el Pentágono.
El suceso obligó a los altos mandos norteamericanos a modificar sus planes de vuelo y transferir toda la flota de bombarderos hacia otra localización geográfica confidencial para resguardar su tripulación y fuselaje.
Por otro lado, los directores de la RAF evalúan implementar nuevos anillos de sensores perimetrales para evitar intrusiones en sus pistas de aterrizaje.
De modo que la presentación de Abdulkarim y Essghir ante los tribunales, la evacuación comunitaria, las siete detenciones iniciales y la partida repentina de los aviones de combate norteamericanos evidencian la enorme gravedad del complot desarticulado.
Con información de EFE
