Coalición saudí intercepta tres misiles balísticos disparados por los rebeldes hutíes contra la Provincia Oriental en medio de una intensa escalada bélica. Las fuerzas de defensa aérea de la coalición militar árabe que encabeza Arabia Saudí interceptaron y destruyeron tres misiles balísticos disparados por el movimiento insurgente hutí contra la Provincia Oriental.
El vocero del comando aliado que apoya la legitimidad en el Yemen, Turki al Maliki, confirmó la exitosa maniobra militar este martes 27 de octubre de 2026 mediante un pronunciamiento oficial difundido a través de su cuenta en la red digital X.
Dicho incidente consolida una secuencia de choques armados transfronterizos que rompen definitivamente el entendimiento pacífico que las partes sostuvieron durante los últimos años.
El reporte de Turki al Maliki y la activación de las sirenas en Al-Kharj
El portavoz militar saudí puntualizó que las baterías antiaéreas detectaron oportunamente la trayectoria de los cohetes y ejecutaron la maniobra de destrucción en pleno vuelo.
Al Maliki recalcó que las tropas leales frustraron el ataque ejecutado por la «milicia terrorista hutí» contra la estratégica región oriental del territorio saudita, reservándose por razones de seguridad los pormenores tácticos de la operación.
El mando castrense, cuya alianza interviene en el conflicto yemení desde el año 2015 para auxiliar al Gobierno reconocido, omitió detallar las coordenadas exactas del derribo y evitó precisar si la caída de restos causó víctimas o daños materiales colaterales.
Dicha reserva informativa responde al saldo trágico de incidentes recientes, periodo en el cual la dispersión de esquirlas de proyectiles destruidos provocó muertos y heridos en diversas localidades del reino.
En tal sentido, la Dirección General de la Defensa Civil de Riad activó durante la madrugada sus plataformas tecnológicas de alerta temprana por una «amenaza hostil» en la gobernación de Al-Kharj y la Provincia Oriental.
A este respecto, las autoridades del reino cancelaron la alarma pocos minutos más tarde al emitir el mensaje formal de «fin del peligro» tras la desintegración de los artefactos balísticos.
Aunado a esto, las escuadras de rescate y seguridad ciudadana inspeccionan zonas descampadas para ubicar y recolectar los restos de fuselaje de los cohetes interceptados.
Asimismo, los analistas de geopolítica en el Cercano Oriente advierten que estos misiles ponen en riesgo las infraestructuras de refinación de hidrocarburos más valiosas de la región.
La racha de bombardeos hutíes y la ruptura de los acuerdos de paz
Los ataques a instalaciones civiles y al aeropuerto de Riad
Por otra parte, los líderes de la insurgencia hutí evitaron adjudicarse de manera inmediata el lanzamiento de estos proyectiles, manteniendo su costumbre de reivindicar sus acciones castrenses horas más tarde.
Dicho grupo rebelde, respaldado abiertamente por la República Islámica de Irán, intensificó durante las últimas semanas cientos de agresiones contra instalaciones estratégicas, complejos energéticos y enclaves civiles del reino árabe.
Entre esas acciones bélicas destaca el bombardeo perpetrado contra el Aeropuerto Internacional Rey Khalid de Riad, embestida que dejó decenas de personas fallecidas y múltiples heridos en el transcurso del mes de octubre.
En respuesta a estas incursiones, las fuerzas aéreas de la coalición ejecutan bombardeos continuos y sistemáticos contra posiciones fortificadas de los insurgentes en diversas provincias yemeníes.
En consecuencia, los observadores temen que el intercambio ininterrumpido de fuego aéreo desate una crisis humanitaria aún más profunda en las ciudades sitiadas.
De igual manera, las aerolíneas internacionales ajustan sus rutas de vuelo comercial sobre el espacio aéreo del reino para prevenir incidentes imprevistos.
La reactivación de la guerra civil iniciada en 2014
Por añadidura, este recrudecimiento armado sepulta los avances logrados tras años de complejas negociaciones auspiciadas por la comunidad internacional.
La conflagración yemení estalló formalmente en 2014 cuando la minoría chií hutí empuñó las armas para desalojar a las fuerzas gubernamentales de extensos territorios en el norte, centro y oeste del país, apoderándose de la capital, Saná.
Las delegaciones enfrentadas suscribieron en 2022 un histórico acuerdo de cese al fuego mediado por las Naciones Unidas, pacto que mantuvo una relativa calma en las trincheras.
No obstante, los combatientes hutíes quebrantaron ese cese de hostilidades a finales del pasado mes de agosto al emprender una feroz ofensiva terrestre en el oeste yemení.
Dicho avance insurgente provocó la respuesta inmediata del ejército gubernamental leal, respaldado por intensas oleadas de bombardeos aéreos ejecutados por los aviones de combate de Arabia Saudí.
De modo que el derribo de los tres misiles, la activación de las sirenas en Al-Kharj, el ataque previo al aeropuerto de Riad y el colapso del pacto de la ONU marcan un retroceso crítico en la estabilidad de Medio Oriente.
Con información de EFE
