Valencia, 13 de agosto de 2026-. Rescataron a un grupo de mujeres colombianas y venezolanas que iban a ser explotadas sexualmente por mafia criminal que operaba en Sevilla. Una operación contra la trata permitió desarticular dos peligrosas redes criminales dedicadas a la explotación sexual. Así lo reseña la agencia informativa EFE, detallando la intervención conjunta ejecutada por la Policía Nacional y la Guardia Civil en España.
Las autoridades detuvieron a quince personas e identificaron a quince mujeres rescatadas de condiciones infrahumanas. Las víctimas procedían de Colombia y Venezuela, encontrándose en situación de extrema vulnerabilidad.
Esta exitosa operación contra la trata se desarrolló en diferentes localidades de la provincia de Sevilla. Los agentes liberaron a las afectadas tras comprobar las precarias condiciones de hacinamiento en las que vivían.
Rescataron a un grupo de mujeres colombianas y venezolanas que iban a ser explotadas sexualmente por mafia criminal que operaba en Sevilla

Las investigaciones confirmaron que las mujeres eran captadas en Sudamérica mediante falsas promesas laborales. Al llegar a territorio europeo, las obligaban a prostituirse bajo la vigilancia permanente de la red.
Los delincuentes imponían una supuesta deuda inicial de siete mil euros a cada afectada. La operación contra la trata reveló que las mantenían controladas las veinticuatro horas del día.
Los proxenetas publicaban anuncios en plataformas digitales utilizando identidades falsas y fotografías explícitas. Asimismo, las redes criminales blanqueaban los beneficios obtenidos a través de múltiples cuentas bancarias intervenidas.
Bloqueo de bienes ilícitos y cargos judiciales contra los detenidos
Los cuerpos de seguridad lograron bloquear quince cuentas bancarias con un saldo superior a treinta mil euros. También confiscaron tres inmuebles utilizados para ocultar los recursos financieros de la organización.
Las autoridades judiciales continúan con las diligencias para garantizar la protección integral de las sobrevivientes. La cooperación internacional sigue siendo fundamental para combatir este flagelo transnacional.
