Estados Unidos exige una investigación urgente tras la ola de sabotajes con drones e incendios en refinerías y plantas clave del oeste de Libia. El asesor del Gobierno de Estados Unidos para África, Massad Boulos, manifestó este miércoles 12 de agosto su profunda preocupación ante la escalada de violencia y los sistemáticos ataques ejecutados contra infraestructuras estratégicas en el oeste de Libia. Ciertamente, entre las instalaciones golpeadas destaca la refinería de Zawiya, el complejo de mayor producción de hidrocarburos del país, el cual sufrió el impacto de drones de combate que desencadenaron un voraz incendio de casi 20 horas.
Sabotajes a servicios básicos, asaltos administrativos y condena de EE. UU.
Al respecto, la ofensiva contra la localidad de Zawiya no se limitó al complejo petrolero, sino que alcanzó a la planta desalinizadora más grande de la región occidental y a una importante estación eléctrica. Por consiguiente, la ola de sabotajes iniciada el pasado domingo derivó también en la destrucción interior de la sede de la administración ferroviaria en Surman —población adyacente a Zawiya— tras un asalto violento. Sin embargo, los daños más críticos para la población se registraron tras el ataque e incendio de la sede de la Compañía Telefónica de Libia, acción que dejó incomunicados a miles de usuarios.
«Estos ataques ponen de manifiesto la necesidad de contar con instituciones militares y de seguridad unificadas y profesionales, capaces de garantizar la seguridad del pueblo libio», enfatizó el asesor estadounidense Massad Boulos.
Efectivamente, Boulos exigió la apertura de una investigación exhaustiva sobre estos hechos, proceso que —según confirmó el primer ministro del Gobierno de Unidad Nacional (GUN), Abdelhamid Dbeiba— ya se encuentra formalmente en desarrollo por parte de los organismos competentes.
Plan de unificación, pugnas de milicias y contexto de división institucional
Impulso a la unificación institucional desde Washington
Por lo tanto, el representante del Gobierno estadounidense instó a las facciones en pugna a redoblar los esfuerzos para superar la fragmentación del territorio, dividido entre dos administraciones rivales. En este sentido, Boulos busca dinamizar el plan presentado en abril para promover la integración de las instituciones militares, políticas y económicas del país magrebí.
Enfrentamientos en el oeste y estancamiento político desde 2014
Por otra parte, la reciente ola de agresiones coincide con un incremento en las disputas territoriales entre las distintas milicias afines al GUN, las cuales sostienen enfrentamientos continuos en las inmediaciones de Trípoli y Zawiya. Ciertamente, Libia permanece sumida en un estado de alerta constante desde el año 2014, escenario alimentado por protestas sociales que exigen el fin de la crisis y por la bicefalia ejecutiva: el GUN gobernando el oeste y el mariscal Jalifa Haftar tutelando el este. No obstante, la comunidad internacional teme un agravamiento del conflicto.
Los próximos pronunciamientos del Gobierno de Unidad Nacional precisarían los avances de las averiguaciones sobre los autores materiales de los ataques con drones.
Con información de EFE
