Agobiante ola de calor pone bajo alerta extrema a más de 85 millones de personas en Estados Unidos con sensaciones térmicas de 46 grados y amenaza con expandirse. Más de 85 millones de habitantes permanecen este sábado 15 de agosto bajo advertencias de calor «mayor» o «extrema» a lo largo de Estados Unidos debido a un peligroso repunte en los termómetros que se prolongará durante los próximos días, castigando con especial severidad al sureste del territorio norteamericano. Ciertamente, las condiciones meteorológicas adversas dispararon los protocolos de emergencia sanitaria ante el riesgo inminente de golpes de calor y deshidratación severa en amplios sectores de la población.
Proyecciones térmicas, población en riesgo y advertencias sanitarias
Sobre los valores estimados para este fin de semana, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) precisó en su más reciente boletín que las marcas reales rondarán los 40 grados centígrados en la franja suroriental, con sensaciones térmicas que podrían trepar hasta los 46 grados centígrados por efecto de la humedad ambiental. En este sentido, el organismo detalló que cerca de 71 millones de ciudadanos se hallan bajo avisos por altas temperaturas, mientras que casi 16 millones enfrentan alertas de calor extremo.
«Varios días consecutivos de alto estrés por calor pueden derivar en enfermedades graves. Las altas temperaturas se desplazarán progresivamente hacia la costa a partir del lunes y prevemos que casi 100 millones de personas alcancen el nivel de alerta mayor o extrema para el próximo miércoles, principalmente en los estados de Mississippi, Georgia y Florida», advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.
Por consiguiente, las autoridades médicas instaron a la ciudadanía a limitar la exposición al aire libre y mantener una hidratación constante.
Verano récord, saldos mortales y crisis por incendios forestales
Antecedentes del mes más caluroso en la historia
Por su parte, Estados Unidos afronta una temporada estival excepcionalmente intensa marcada por sucesivos domos térmicos, recordando que una de las olas más devastadoras inició durante el fin de semana festivo del 4 de julio y dejó un saldo luctuoso de una treintena de personas fallecidas. Asimismo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) confirmó que el pasado julio se posicionó como el mes más caluroso en la historia de la nación desde que existen registros instrumentales, al promediar una temperatura general de casi 25 grados centígrados (76,9 grados Fahrenheit) en todo su territorio contiguo.
Sequía extrema y récords de vegetación calcinada
Por otro lado, la persistencia de las altas temperaturas y el marcado déficit de precipitaciones han creado un entorno propicio para la proliferación y rápida propagación de grandes incendios forestales en distintas zonas del país. Ciertamente, los informes oficiales contabilizan casi tres millones de hectáreas arrasadas por las llamas en lo que va de año, constituyendo la superficie quemada más alta registrada en la última década dentro de las fronteras estadounidenses.
Con información de EFE
