Presidente de Colombia acusa al ELN por las amenazas de atentados contra medios en Bogotá y despliega un cerco militar en las redacciones. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, atribuyó formalmente este domingo 8 de noviembre de 2026 a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) las amenazas de atentados terroristas contra varios de los principales medios de comunicación social en Bogotá.
El mandatario denunció públicamente los planes criminales que trascendieron la noche del sábado, instruyendo una inmediata movilización institucional para blindar las sedes de las empresas informativas y proteger la vida de sus cronistas.
Las órdenes del mandatario y el señalamiento directo al ELN
A través de un contundente pronunciamiento institucional divulgado en su cuenta de la red social X, el jefe de Estado expuso las conclusiones preliminares que aportaron los informes de inteligencia estratégica.
En tal sentido, el mandatario colombiano detalló el alcance de sus instrucciones: «Ante las alertas de inteligencia sobre posibles atentados terroristas del ELN contra las instalaciones de RCN y Caracol Televisión, he impartido instrucciones precisas para que toda la capacidad del Estado se vuelque a proteger a estos medios de comunicación, a sus periodistas, trabajadores y familias. He ordenado reforzar también la protección de SEMANA».
A este respecto, De la Espriella condenó con severidad las tácticas de hostigamiento empleadas por los alzados en armas para sembrar pánico en los centros urbanos.
Aunado a esto, el dignatario enfatizó la determinación de su despacho para impedir cualquier atentado armado en el perímetro metropolitano: «¡La libertad de prensa es sagrada y se respeta! Ningún grupo narcoterrorista va a silenciar a los medios de comunicación mediante amenazas, intimidaciones o actos de violencia (…) Toda mi solidaridad con los periodistas de Colombia. No están solos».
Dichas directrices presidenciales abarcan esquemas de patrullaje continuo y puntos de control militar en las adyacencias de los complejos audiovisuales para repeler contingencias violentas.
Asimismo, los ministros del área de Defensa e Interior coordinan anillos perimetrales con unidades antiexplosivos para frustrar posibles acciones con coches bomba en los cuadrantes de las plantas informativas.
Las evacuaciones en Bogotá y la advertencia de la Defensoría del Pueblo
El desalojo preventivo y los protocolos en Plaza 67
Por otra parte, la emergencia obligó a la gerencia de Caracol Televisión a desocupar de forma preventiva la noche del sábado 7 de noviembre la totalidad de sus instalaciones centrales en la capital.
La corporación privada, en cuyo edificio corporativo funcionan además el periódico El Espectador y las cabinas de la emisora Blu Radio, aplicó de inmediato rigurosos protocolos de contingencia interna para tutelar la integridad física de sus empleados y reporteros.
En consecuencia, la cadena radial Caracol Radio ratificó que sus ejecutivos recibieron igualmente notificaciones formales de los organismos estatales sobre el peligro palpable de una acción armada contra su sede.
Dicha estación radial opera sus transmisiones desde el emblemático edificio Plaza 67, inmueble que alberga simultáneamente las oficinas de la Agencia EFE y la corresponsalía del periódico español El País.
De igual manera, los directivos de los medios afectados ratificaron su compromiso inquebrantable de continuar informando a la colectividad colombiana con independencia profesional y veracidad.
La alerta institucional de Iris Marín
Por añadidura, la defensora del pueblo, Iris Marín, sumó la voz de la institución humanitaria para repudiar con energía las maniobras de amedrentamiento contra los comunicadores.
La titular del despacho defensor calificó de «grave y profundamente preocupante la información sobre amenazas o riesgos de atentados dirigidos contra Caracol Televisión en Bogotá».
En tal contexto, los colectivos gremiales demandaron investigaciones judiciales expeditas para individualizar a los integrantes de las estructuras guerrilleras que planificaron estas intimidaciones.
Los analistas de seguridad advierten que la escalada del ELN contra los conglomerados informativos busca presionar al poder central y distraer las operaciones militares en las regiones rurales del país.
Por otro lado, los organismos de derechos humanos exigen a la Fiscalía General de la Nación acelerar las pesquisas forenses para desmantelar cualquier red clandestina de apoyo logístico en el perímetro urbano bogotano.
Con información de EFE
