El geólogo venezolano Manuel Erminy aseguró este jueves que el error más grave de las autoridades fue edificar en terrenos golpeados por el deslave de 1999 en La Guaira. Por lo tanto, el experto considera que esta falta de planificación urbana incrementó severamente los daños estructurales registrados en el litoral central.
El experto egresado de la Universidad Estatal de Humboldt en California ofreció un balance técnico sobre las condiciones del suelo costero. Actualmente, las comisiones de ingenieros evalúan las causas detrás del desplome de múltiples complejos residenciales en la región. En consecuencia, la vulnerabilidad del terreno y el uso de materiales deficientes multiplicaron los efectos destructivos del doblete sísmico en Venezuela.
Críticas a la infraestructura y los permisos de habitabilidad
El científico cuestionó con dureza los proyectos habitacionales desarrollados en zonas de alto riesgo geológico durante una entrevista concedida al portal Caraota Digital. «Haber construido sobre deslave fue el pecado más grande que el populismo de los ministerios del chavismo lograron crear. Unas edificaciones mediocres, mal hechas, con malos elementos», denunció Erminy.
Por otra parte, el especialista afirmó que las investigaciones técnicas demostrarán el uso de acero de menor capacidad de resistencia en los esqueletos de hormigón. De igual importancia, el geólogo explicó que las ondas sísmicas viajan y se amplifican de forma diferente según los componentes de las estructuras. La falta de rigor en los estudios de suelo previos vició los permisos de construcción en franjas costeras que jamás debieron habilitarse para uso residencial antes del doblete sísmico en Venezuela.
Necesidad de actualizar las normas sismorresistentes
Frente a las fallas estructurales evidentes, el investigador sostuvo que la legislación nacional en materia de prevención debe modificarse de forma urgente. Las normativas vigentes necesitan incorporar el concepto de aceleración en las estructuras, un factor físico elemental que mide cómo interactúa la onda telúrica con las paredes de las edificaciones.
Asimismo, Erminy señaló la urgencia de reevaluar las líneas geográficas de mayor actividad tectónica en el territorio nacional. Las zonas de cuidado prioritario abarcan localidades como La Guaira, Caracas, Los Palos Grandes, Altamira y La Floresta, sectores que siguen de cerca la traza activa de la falla de Tacagua. Por consiguiente, la actualización de los códigos de construcción es vital para mitigar futuros siniestros relacionados con el doblete sísmico en Venezuela.
Comportamiento de las réplicas y uso seguro de ascensores
Respecto a la evolución del fenómeno geológico, el experto transmitió un mensaje de calma al explicar que la probabilidad de un sismo de mayor intensidad es sumamente baja. La liberación masiva de energía ocurrida durante el evento principal estabilizó temporalmente las placas tectónicas, aunque las réplicas menores continuarán registrándose durante días o semanas.
Por otro lado, el geólogo advirtió sobre los peligros de reactivar los ascensores en los edificios sin antes cumplir con las revisiones técnicas de los ingenieros. Los movimientos secundarios pueden desalinear los cables de alta tensión o alterar los sistemas de contrapeso en los pozos de los elevadores. Finalmente, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) emitirá los avisos oficiales cuando la frecuencia de los temblores disminuya en un rango de 20% a 50%, garantizando así un retorno seguro a la normalidad residencial. En conclusión, la prudencia civil y la ciencia aplicada guiarán las fases de recuperación comunitaria tras el devastador doblete sísmico en Venezuela.
Con información de Caraota Digital
