El presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, Russell M. Nelson, falleció a los 101 años en su casa de Salt Lake City, Utah, según informó la institución en un comunicado oficial. La causa de su muerte no fue revelada.
Nelson era el presidente en servicio de mayor edad en la historia de la Iglesia, cargo que asumió en 2018 cuando tenía 93 años. Fue llamado apóstol en 1984 y, desde entonces, desempeñó un ministerio que la organización recordó como “global e histórico”.
Legado de Russell M. Nelson en la Iglesia Mormona
Durante su liderazgo, el presidente de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días impulsó cambios trascendentales en temas sociales y organizativos. En 2019 revirtió la política que catalogaba a las parejas del mismo sexo como “apóstatas” e impedía a sus hijos ser bautizados, medida que él mismo había defendido en 2015.
También decidió poner fin a la histórica relación con los Boy Scouts of America, luego de que la organización aceptara la participación de líderes y miembros homosexuales. Además, se pronunció públicamente contra el racismo en Estados Unidos, mostrando un enfoque más progresista dentro de la institución.
Su faceta profesional y vida personal
Antes de su rol como líder religioso, Nelson fue un reconocido cirujano cardíaco. Compaginó su carrera médica con su labor espiritual, siendo recordado por su carácter cercano y por una vida de servicio.
En el ámbito personal, tuvo diez hijos, de los cuales ocho permanecen con vida, además de 57 nietos y 167 bisnietos. Su familia fue descrita como uno de los pilares fundamentales de su vida.
El fallecimiento de Russell M. Nelson marca un punto de inflexión en la historia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que ahora deberá designar a su nuevo líder espiritual.

