Migrantes en México enfrentan decisiones sobre su futuro. En el albergue Vasco de Quiroga, ubicado en la colonia Tepito, la rutina diaria incluye desde niños jugando futbol entre autos hasta adolescentes probándose uñas de gel, mientras 340 migrantes de distintas nacionalidades conviven y enfrentan decisiones cruciales sobre su futuro.
La mayoría son venezolanos, pero también hay peruanos, colombianos, vietnamitas e indios. Algunos desean regresar a sus países de origen, mientras otros planean quedarse en México tras ver frustrados sus planes de llegar a Estados Unidos.
Migrantes en México enfrentan decisiones sobre su futuro
Durante el primer año de Claudia Sheinbaum como jefa de Gobierno capitalino, las políticas de Donald Trump afectaron a miles de latinoamericanos. La aplicación CBP One, que facilitaba permisos temporales para cruzar a Estados Unidos, quedó cerrada, interrumpiendo los sueños de muchas familias migrantes.
Yormary Segovia, quien viajó desde Colombia con sus hijos y esposo tras haber migrado antes desde Venezuela, cruzó la peligrosa ruta del Darién y llegó a México con la intención de continuar hacia Estados Unidos. Tras las restricciones, su familia ahora planea volver a Venezuela y posteriormente intentar regresar a Colombia.
En el refugio Vasco de Quiroga, 280 personas ya han salido en vuelos de repatriación ofrecidos por sus países, según Emmanuel Herrera, coordinador del centro. Sin embargo, estos viajes se suspendieron temporalmente debido a recientes ataques estadounidenses a embarcaciones venezolanas.
Futuro incierto
Otros migrantes, como María Espinoza, ciudadana peruana, contemplan quedarse en México por ahora, pero mantienen la intención de cruzar a Estados Unidos cuando la situación mejore. Mientras tanto, realizan trámites de regularización ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) para obtener la condición de refugiado y eventualmente una Tarjeta de Residente Permanente.
El día a día en el albergue refleja la mezcla de incertidumbre y esperanza de quienes buscan reconstruir su vida lejos de sus países de origen.
Con información de El País.
