Secretario general de la OEA insta a Venezuela a designar embajador para acompañar la transición democrática tras sugerir contactos entre bastidores con Caracas. El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, extendió este jueves 10 de septiembre de 2026 un exhorto formal a las autoridades venezolanas para que procedan a designar un representante permanente ante la sede del organismo en Washington, con el propósito de reactivar su participación en los debates hemisféricos y permitir que la entidad multilateral preste respaldo técnico e institucional al proceso de transición hacia elecciones democráticas.
El planteamiento surge en una coyuntura marcada por la recomposición de los canales diplomáticos con Estados Unidos tras los acontecimientos de principios de año y la instalación de una administración interina encabezada por Delcy Rodríguez.
Ante este escenario, la máxima jefatura de la OEA busca restablecer los canales formales de diálogo institucional, recalcando que el país nunca perdió su condición jurídica de Estado miembro a pesar de los años de distanciamiento.
Estatus jurídico, curul vacía y la necesidad de una contraparte
En primer lugar, los criterios de la secretaría general fueron expuestos durante una mesa de trabajo con corresponsales de agencias internacionales, donde Ramdin aclaró las bases legales que rigen el vínculo actual de la nación suramericana con el organismo regional.
En este sentido, la autoridad multilateral remarcó que el asiento diplomático venezolano permanece desocupado desde 2017 a raíz del procedimiento de retiro formal iniciado por el gobierno de Nicolás Maduro, situación que no extinguió las obligaciones ni la pertenencia institucional originaria.
«Espero que Venezuela nombre a un representante. No necesitan volver a unirse a la OEA porque siguen siendo un miembro. Es su elección. Es su decisión (…) Estamos viendo la transición hacia la democracia y hacia unas elecciones; estamos preparados para ayudar», declaró Albert Ramdin al sostener que el organismo continental requiere de una contraparte acreditada para viabilizar cualquier esquema de asistencia técnica o veeduría electoral.
Asimismo, el diplomático enfatizó que una reintegración plena a los debates interamericanos facilitaría la coordinación de mecanismos de acompañamiento institucional durante el ciclo político en desarrollo.
Contactos entre bastidores y el viraje en el tablero geopolítico
Conversaciones reservadas frente a la postura pública
Por su parte, Ramdin matizó el escenario reconociendo que, si bien en la superficie no se evidencian preparativos formales por parte de la dirigencia en Caracas para oficializar un nuevo embajador, existen intercambios preliminares fuera del foco mediático: «no parece que Caracas esté planeando nombrar a nadie, pero hay conversaciones entre bastidores al respecto», deslizó el directivo regional cuando lo consultaron sobre posibles aproximaciones no oficiales.
El peso del nuevo marco bilateral con Estados Unidos
Al respecto, la iniciativa de la OEA cobra relevancia en el marco del restablecimiento de relaciones entre Caracas y la Casa Blanca, proceso que se originó tras la incursión militar estadounidense de enero y la posterior conformación del gobierno transitorio en suelo venezolano. Ramdin considera propicio este viraje para que la comunidad continental asuma un rol activo en la estabilización sociopolítica del país.
Con información de EFE
