El diésel supera por primera vez en la historia los 6 dólares por galón en Estados Unidos tras escalar el crudo por encima de los 100 dólares ante el conflicto con Irán. El precio promedio nacional del combustible diésel en los Estados Unidos quebró este jueves 10 de septiembre de 2026 una barrera psicológica inédita al situarse por encima de los 6 dólares por galón, marcando la cotización más elevada jamás registrada en los anales del mercado energético norteamericano, conforme al seguimiento técnico de la plataforma especializada GasBuddy.
Por lo tanto, este ascenso sin precedentes ocurre al calor de la escalada bélica entre Washington y Teherán, conflicto que impulsó nuevamente los contratos a futuro del barril de crudo más allá de la cota de los 100 dólares en las principales bolsas internacionales.
Ante este escenario, los analistas de la industria advierten que el encarecimiento vertical del carburante base para el transporte de carga repercutirá de forma progresiva en los costos logísticos, encareciendo desde las compras de supermercado hasta los envíos de paquetería en todo el territorio estadounidense.
Escalada del Brent y el WTI, advertencias sobre la inflación y balance interanual
En primer lugar, la cotización de los crudos marcadores en los mercados bursátiles tocó este jueves sus niveles más pronunciados desde mediados de mayo, cerrando el barril de Brent en 107,63 dólares y el West Texas Intermediate (WTI) en 102,48 dólares como consecuencia directa de la intensificación en las hostilidades militares. En este sentido, los expertos señalan que el golpe tarifario trascenderá con rapidez los surtidores de las estaciones de servicio hasta permear los anaqueles comerciales.
«Cada camión, cada entrega, cada paquete, cada mandado al supermercado acaba de encarecerse (…) se trata de un golpe particularmente doloroso para la economía que quizás no se sienta de inmediato, pero que los precios récord del diésel impactarán cada carga, cada envío y cada entrega que reciban los estadounidenses, con probabilidades de reavivar la inflación a lo largo de toda la cadena de suministro», argumentó a través de la plataforma X el analista jefe de GasBuddy, Patrick De Haan.
Asimismo, las métricas de monitoreo confirman que el galón de diésel acumula un alza aproximada de 2,30 dólares al compararse con los balances reportados hace exactamente un año.
Déficit en inventarios, capacidad de refinación y efecto en bienes de consumo
Mermas de existencias y superación de marcas anteriores
Por su parte, los registros de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) precisaron que las reservas estratégicas de diésel se sitúan en 106,3 millones de barriles, volumen que se ubica un 13 % por debajo de la media calculada para los últimos cinco años.
A pesar de que los inventarios reportaron un ligero incremento durante la semana pasada —apalancados en refinerías operando a su máxima capacidad técnica para capitalizar los amplios márgenes de ganancia—, la oferta no logró mitigar la presión alcista. Con esta cotización se deja atrás el techo previo de 5,82 dólares por galón establecido en junio de 2022, rebasando asimismo los 5,85 dólares alcanzados recientemente el pasado 4 de septiembre.
Presión sobre la gasolina y el transporte de mercancías
Al respecto, la espiral alcista del diésel arrastró simultáneamente el valor de la gasolina regular, combustible que promedia actualmente los 4,15 dólares por galón en las estaciones del país.
Esta dinámica de costos presiona directamente la estructura de fletes y logística para la movilización de rubros esenciales en el mercado minorista, abarcando desde alimentos de primera necesidad e indumentaria textil hasta líneas de cosméticos y mobiliario para el hogar.
Con información de Alertas 24
