Valencia, 17 de marzo de 2026-. Marco Rubio no cree que las reformas en Cuba sean suficientes. Las reformas anunciadas por Cuba fueron presentadas este lunes por el Gobierno de Miguel Díaz‑Canel, que confirmó que permitirá a ciudadanos en el exterior invertir en empresas privadas y participar en proyectos de infraestructura en sectores estratégicos.
Marco Rubio no cree que las reformas en Cuba sean suficientes
Rubio afirmó que los anuncios no representan un cambio profundo. “Cuba tiene una economía que no funciona”, declaró desde el Despacho Oval. Aseguró que el sistema político y gubernamental tampoco logra resolver la crisis.
El secretario de Estado insistió en que los ajustes deben ser “drásticos” para generar resultados reales. Sostuvo que lo anunciado “no va a solucionar el problema” y que La Habana enfrenta decisiones importantes.
Las reformas anunciadas por Cuba incluyen la apertura a grandes inversores en turismo, minería y energía, sectores considerados prioritarios por el Gobierno.
Embargo y negociaciones bilaterales
Consultado sobre una posible flexibilización del embargo estadounidense, Rubio reiteró que cualquier cambio está vinculado al avance político en la isla. Afirmó que la economía cubana ha sobrevivido gracias a subsidios externos, primero de la Unión Soviética y luego de Venezuela.
Según Rubio, la falta de esos apoyos ha dejado a Cuba en una situación “muy complicada”. Agregó que quienes están al mando “no saben cómo solucionar el problema”, por lo que considera necesario un relevo de liderazgo.
Las reformas anunciadas por Cuba se producen mientras Washington y La Habana mantienen conversaciones en medio de una crisis energética sin precedentes.
Crisis energética y tensiones políticas
Cuba inició la semana con un nuevo apagón nacional, el sexto en 18 meses. La isla enfrenta escasez de combustible y dificultades para importar productos básicos desde 2024.
The New York Times informó que la Administración Trump habría condicionado la salida de Díaz‑Canel del poder al avance de las negociaciones bilaterales. La propuesta no implicaría modificar la estructura del sistema político, pero sí apartar al mandatario.
Analistas citados por el diario señalan que el poder real recae en Raúl Castro, de 94 años, cuyo nieto funge como enlace en las conversaciones con Estados Unidos.
