Centenares de manifestantes marchan en Ceuta contra los campamentos de migrantes en las playas mientras la tensión social roza el límite a un mes de la entrada masiva. Centenares de ciudadanos tomaron nuevamente las calles de Ceuta este viernes 28 de agosto en una concurrida movilización convocada por la plataforma Ceuta Unida, con el objetivo de exigir al Ejecutivo español medidas urgentes frente al colapso socioeconómico y de seguridad derivado de la entrada masiva de miles de migrantes ocurrida a finales de julio.
Por lo tanto, la manifestación avanzó bajo una fuerte custodia policial por las principales avenidas y barriadas de la ciudad autónoma hasta aproximarse a las playas de Benítez y El Trampolín, áreas costeras donde permanecen acampados numerosos grupos de personas a la intemperie.
Ante este escenario, la prolongación de la crisis durante casi un mes ha desatado un clima de creciente crispación vecinal marcado por consignas de expulsión y previos episodios de violencia en los litorales.
Recorrido vecinal, custodia policial y mensajes de la convocatoria
En primer lugar, la marcha se articuló a través de canales digitales y redes sociales con la consigna de concentrar el descontento de los distintos barrios en un solo bloque ciudadano, recorriendo arterias céntricas mientras los participantes portaban banderas de España y coreaban frases como «Invasores, expulsión».
En este sentido, un grupo inicial de manifestantes se congregó frente a la sede de la Delegación del Gobierno portando 400 claveles y pancartas bajo el lema «Sin violencia, sin odio, sin racismo» para reivindicar un carácter cívico en su reclamo.
«Debemos actuar sin agresiones directas ni enfrentamientos físicos, pero hay que desesperarlos para que sean ellos los que ataquen y la Policía pueda actuar con el uso gradual de la fuerza; un asedio de muchas horas provocará su desesperación», señalaron los portavoces de la plataforma organizadora en los mensajes difundidos para la movilización.
Por consiguiente, los asistentes respaldaron la labor de los efectivos de la Policía Nacional con aplausos a lo largo del trayecto, al tiempo que corearon consignas como «Ceuta no se vende, se defiende» y dirigieron duras críticas a la gestión del presidente Pedro Sánchez por la falta de respuestas estructurales.
Bloqueos a la Cruz Roja, antecedentes de disturbios y personas a la intemperie
Incidentes en Benítez y ataques a campamentos
Por su parte, la llegada de la columna de manifestantes a las inmediaciones de la playa de Benítez requirió el despliegue de un amplio cordón policial para impedir enfrentamientos directos con los grupos de extranjeros asentados en la arena.
De manera paralela, las autoridades recordaron que durante la jornada del jueves se registraron incidentes de gravedad en la zona, donde grupos de exaltados quemaron enseres y sombrillas del campamento improvisado, intentaron agredir a migrantes en la playa del Trampolín y bloquearon el paso de un camión de asistencia humanitaria perteneciente a la Cruz Roja.
Colapso administrativo tras el paso masivo de julio
Al respecto, la raíz de la actual coyuntura se remonta al pasado 30 de julio, fecha en la que cerca de 80.000 personas ingresaron de forma irregular y desbordada desde Marruecos hacia el territorio ceutí.
Asimismo, aunque la gran mayoría de los migrantes retornó a territorio marroquí en los días posteriores, un número no determinado de ciudadanos magrebíes y subsaharianos permanece varado en las calles y playas sin techo ni recursos básicos, manteniendo colapsadas las capacidades de atención de las administraciones públicas locales.
Con información de Alberto News
