Valencia, 2 de octubre de 2025-. Importaciones de fueloil aumentan en EE. UU. ante menor suministro de crudo venezolano. Las importaciones de fueloil a la costa del Golfo de Estados Unidos alcanzaron un máximo de dos años y medio en septiembre.
Los cargamentos provienen principalmente de Arabia Saudita, Irak y Kuwait, según datos de seguimiento de barcos y analistas.
Las refinerías buscan cubrir el vacío dejado por la disminución de crudo pesado, especialmente el proveniente de Venezuela.
Importaciones de fueloil aumentan en EE. UU. ante menor suministro de crudo venezolano
El Golfo concentra más del 55 % de la capacidad de refinación estadounidense, lo que explica la relevancia del aumento.
Según Kpler, las importaciones podrían alcanzar 541.000 barriles por día, el nivel más alto desde febrero de 2023.
El incremento ha sido constante desde julio, impulsado por la mayor disponibilidad de fueloil en el Medio Oriente.
Factores detrás del aumento
Las existencias nacionales de fueloil han disminuido tras las sanciones estadounidenses al crudo y productos rusos desde 2022.
Esto obligó a las refinerías a buscar barriles alternativos para mantener la producción de combustibles.
Fuentes de la industria destacan que los márgenes de productos elevados también incentivaron la utilización de fueloil.
Algunas refinerías han ajustado sus operaciones para aprovechar la mayor oferta de combustible pesado importado.
El cambio busca asegurar continuidad en la producción ante la caída de suministros venezolanos.
Analistas señalan que esta tendencia podría mantenerse mientras persistan las limitaciones de crudo disponible en América Latina.
Impacto en el mercado energético
El aumento de importaciones refuerza la dependencia de Estados Unidos en suministros del Medio Oriente.
Las refinerías buscan mantener la estabilidad en la producción de combustibles, especialmente para la demanda interna.
Expertos consideran que los movimientos reflejan la adaptación del mercado ante sanciones y cambios geopolíticos.
El panorama energético estadounidense sigue marcado por la búsqueda de fuentes confiables de crudo pesado.
Mientras tanto, los precios y márgenes de refinación se mantienen bajo estrecha vigilancia de la industria y analistas internacionales.
