Valencia, 2 de octubre de 2025-. Estiman que más de 3 mil millones de personas no tienen acceso a una dieta saludable. Casi 3.700 millones de personas carecen de acceso a una dieta saludable, salarios dignos o un entorno limpio.
La producción de alimentos contribuye significativamente a la degradación ambiental, incluyendo emisiones, deforestación y contaminación del agua.
La Comisión EAT-Lancet advierte que la dieta saludable para el planeta puede prevenir 15 millones de muertes prematuras al año.
También reduce riesgos de enfermedades crónicas como diabetes, patologías cardiovasculares, neurodegenerativas y cáncer.
Estiman que más de 3 mil millones de personas no tienen acceso a una dieta saludable
Los sistemas alimentarios actuales generan el 30 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, afectando el clima y la biodiversidad.
Además, alteran el uso del agua dulce y transforman tierras agrícolas de manera insostenible.
Estrategias para un futuro sostenible
Los expertos proponen ocho soluciones, incluyendo fomentar patrones alimentarios saludables y culturalmente apropiados basados en vegetales.
Promueven prácticas agrícolas que aumenten productividad y reduzcan impactos ambientales, así como proteger hábitats naturales para preservar la biodiversidad.
Reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos es clave para disminuir emisiones y uso innecesario de recursos.
También se deben garantizar condiciones laborales justas y seguras, especialmente para pequeños agricultores, mujeres y comunidades marginadas.
Implementar redes de seguridad social y acceso equitativo a recursos contribuirá a reducir pobreza y desigualdad en seguridad alimentaria.
Beneficios económicos y ambientales
Un cambio global a la dieta saludable para el planeta, combinado con políticas climáticas estrictas, podría reducir las emisiones de CO₂ a la mitad.
Además, disminuiría el uso de tierras agrícolas en 7 %, liberando espacio para restaurar ecosistemas y biodiversidad.
Se estima que una inversión anual de 200.000 a 500.000 millones de dólares para transformar los sistemas alimentarios generaría beneficios superiores a 5 billones de dólares al año.
La Comisión EAT-Lancet destaca que alianzas entre gobiernos, empresas y sociedad civil son esenciales para implementar políticas basadas en ciencia y bienestar público.
