Arabia Saudí frena el bombeo de siete millones de barriles diarios en su oleoducto estratégico tras una ofensiva con drones desde Irak que encendió las alarmas en los mercados globales. El Ministerio de Energía de Arabia Saudí clausuró este viernes 11 de septiembre de 2026 de forma «preventiva» el oleoducto Este-Oeste, una colosal arteria energética que atraviesa las regiones de Riad y Medina transportando cerca de siete millones de barriles de crudo al día, luego de sufrir múltiples impactos de drones suicidas en sus instalaciones.
Por lo tanto, el gobierno saudí ordenó la paralización total del bombeo para salvaguardar la integridad de la red, la cual representa la vía medular de suministro hacia los puertos internacionales en medio de la crítica navegación por el estrecho de Ormuz.
Ante este escenario, la Cancillería saudí responsabilizó de inmediato a escuadrones que despegaron desde Irak, aunque la monarquía acordó pausar temporalmente una represalia con misiles mientras el Ejecutivo iraquí prometió investigar y frenar las operaciones hostiles dentro de sus fronteras.
Ofensiva contra Petroline, heridos en planta y la tregua diplomática con Bagdad
En primer lugar, el despacho de Energía confirmó a través de un documento oficial que los aparatos aéreos hostigaron varios tramos del complejo durante las primeras horas del jueves 10 de septiembre de 2026, situación que forzó la interrupción súbita del combustible hacia los tanques de exportación.
En este sentido, la entidad reportó que las detonaciones provocaron lesiones a varios trabajadores del complejo industrial, a quienes los médicos del área atendieron rápidamente en salas asistenciales.
«El Ministerio de Exteriores aclaró que los drones provinieron directamente desde territorio iraquí y produjeron afectaciones materiales que las brigadas técnicas reparan en este instante», indicó la diplomacia de Riad, revelando que el primer ministro de Irak, Ali al Zaidi, telefoneó a las autoridades del reino para solicitar un compás de espera.
Asimismo, la administración saudí aceptó congelar una respuesta armada inmediata para «dar una oportunidad al Gobierno de Irak de adoptar las medidas necesarias destinadas a impedir las agresiones», aunque advirtió tajantemente que mantiene la potestad de ejecutar las acciones que considere oportunas para defender su soberanía, su infraestructura y a sus ciudadanos.
Investigaciones en Irak y el rol clave del oleoducto frente al bloqueo marítimo
Reacción del primer ministro Al Zaidi
Por su parte, el gabinete iraquí rechazó categóricamente las incursiones aéreas y aplaudió la mesura demostrada por Riad al contener una escalada regional, según divulgó la agencia estatal INA.
Al respecto, el mandatario Al Zaidi instruyó a sus cuerpos de seguridad a iniciar averiguaciones inmediatas para identificar a los grupos armados responsables de los lanzamientos y ordenó a los tribunales procesar con todo el rigor de la ley a cualquier persona u organización que ejecutó o planificó la agresión armada.
La importancia de Petroline para eludir el estrecho de Ormuz
Al respecto, no constituye la primera ocasión en que Riad denuncia este tipo de asedios atribuidos a facciones proiraníes apostadas en Irak contra sus pozos de Riad y la Región Oriental, recordando que a finales de julio las fuerzas saudíes desplegaron una incursión conjunta con Estados Unidos para neutralizar estas amenazas.
El oleoducto Este-Oeste, bautizado también como Petroline, abarca una extensión de 1.200 kilómetros que conectan los yacimientos del golfo Pérsico con el puerto de Yanbu, ubicado a orillas del mar Rojo. Su valor reside en que permite a Arabia Saudí enviar cargamentos marítimos sorteando el convulso estrecho de Ormuz, un canal que afronta constantes trabas y restricciones de navegación.
Con información de EFE
