Gobierno de Bolivia denuncia infiltración del narcotráfico en protestas. Las autoridades bolivianas denunciaron el jueves que el narcotráfico y grupos armados estarían detrás de las violentas protestas que afectan el sur del país. Estas manifestaciones, lideradas por seguidores del expresidente Evo Morales, ya han causado la muerte de cuatro policías y al menos 19 heridos.
Protestas con francotiradores y dinamita
El viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera, afirmó desde Llallagua que las protestas tienen “móviles políticos y vínculos con el narcotráfico”. Según explicó, hubo francotiradores y ataques organizados contra los efectivos de seguridad.
Uno de los policías murió por disparos, otro resultó herido de bala, y dos más fallecieron por golpizas. El cuarto murió en Cochabamba, tras una explosión de dinamita en otro bloqueo.
Llallagua, una pequeña ciudad minera, lleva tres días incomunicada por los cortes de ruta. En otras regiones, la situación es igualmente crítica.
Crisis por bloqueos y tensión política
Las protestas, que ya cumplen 11 días, surgieron tras la decisión judicial que inhabilitó a Evo Morales para postularse a un tercer mandato presidencial en las elecciones del 17 de agosto. Sus seguidores exigen revertir ese fallo.
Gobierno de Bolivia denuncia infiltración del narcotráfico en protestas
Los bloqueos afectan seis de las nueve regiones del país, han dejado vehículos con alimentos y combustible varados, y han generado pérdidas superiores a los 100 millones de dólares, según datos oficiales.
Morales y Arce cruzan acusaciones
Morales denunció en redes sociales que se está criminalizando “una protesta legítima” y criticó la represión militar. “No se combate el hambre con bala”, escribió.
El presidente Luis Arce también acusó a Morales de desestabilizar al país para impedir las elecciones. Afirmó que los operativos policiales continuarán para restablecer la libre circulación en Bolivia.
