Feroz tormenta inunda campamentos enteros en la Franja de Gaza y desata más de 1.500 llamadas de auxilio entre derrumbes y desplazados al límite. Los rescatistas de la Defensa Civil gazatí recibieron este sábado 7 de noviembre de 2026 más de 1.500 llamadas de auxilio de familias enteras cuyos precarios refugios y tiendas de campaña colapsaron bajo el caudal de las aguas.
El fenómeno meteorológico desató copiosas precipitaciones acompañadas de fuertes ráfagas de viento y tormentas eléctricas desde la madrugada, afectando de forma directa a cientos de campamentos improvisados que carecen de sistemas de drenaje y protección elemental.
El balance de la Defensa Civil y el colapso masivo de refugios
A través de sucesivos pronunciamientos oficiales emitidos durante la mañana, los portavoces del cuerpo de socorro detallaron la magnitud de los estragos ocasionados por el temporal.
En tal sentido, la institución de salvamento comunicó la gravedad del panorama: «Hemos registrado inundaciones en campamentos enteros en todas las zonas y ciudades de la Franja de Gaza desde el amanecer de hoy».
A este respecto, el organismo instruyó el despliegue inmediato de 30 equipos operativos en distintos puntos del territorio para evacuar a ciudadanos cercados por las aguas y atender los llamados urgentes de la comunidad.
Aunado a esto, las grabaciones difundidas en plataformas digitales desde horas previas a la salida del sol exhiben truenos incesantes, avenidas transformadas en ríos y corrientes que arrastran toldos y lonas plásticas sin control.
Asimismo, las brigadas de auxilio redoblan sus esfuerzos técnicos para achicar agua en zonas críticas y abrir zanjas provisionales que impidan el desbordamiento de las charcas hacia las áreas de descanso de los menores de edad.
El drama del cuarto invierno y los derrumbes estructurales
La realidad de más de un millón de personas en carpas
Por otra parte, esta contingencia climática golpea a los habitantes un año después del anuncio de un presunto cese al fuego que jamás detuvo las agresiones militares cotidianas de las fuerzas israelíes.
Las férreas restricciones de acceso impuestas por Israel y la marcada carencia de recursos financieros fuerzan a 1,65 millones de gazatíes a encarar su cuarto invierno consecutivo bajo carpas dañadas y construcciones en ruinas, según revelan las investigaciones del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC).
En consecuencia, los coordinadores humanitarios alertan que la población civil no dispone de ropa de abrigo, mantas impermeables ni aislantes térmicos para mitigar el frío estacional.
Dicha advertencia la fundamentó el pasado octubre la especialista de alojamiento del NRC en la zona, Nesma al Sallaq, quien sostuvo categóricamente: «El invierno en una tienda de campaña no es solo una estación, sino una pesadilla».
De igual manera, las organizaciones asistenciales foráneas denuncian que la falta de combustible entorpece el funcionamiento de las bombas de succión para desaguar los campamentos anegados.
Las evacuaciones de emergencia en Nuseirat y el sector norte
Por añadidura, el vendaval causó serios incidentes estructurales que requirieron la intervención táctica de las unidades de salvamento durante las primeras horas del día.
Los equipos de emergencia desalojaron a los habitantes de una edificación de tres plantas que sufrió un derrumbe parcial por la fuerza del viento en las cercanías del Club Ahli, en el campamento de refugiados central de Nuseirat, logrando retirar a los inquilinos sin reportar heridos.
En tal sentido, las brigadas que operan en la demarcación norte auxiliaron a un joven sobre quien cayó el techo de su vivienda, logrando extraerlo con vida y constatando que el accidente no le provocó lesiones de gravedad.
Por otro lado, los expertos en ingeniería civil advierten que la saturación de humedad en los suelos debilita los cimientos de miles de edificios agrietados, elevando el riesgo de desplomes sorpresivos en los días sucesivos.
Con información de EFE
