El Pitazo – Caracas, 2 de julio de 2023. Durante los primeros 6 meses del año 2023 las familias wayuu que habitan en el municipio Guajira, en el estado Zulia, están viviendo la peor sequía en años. Esta situación ha obligado a unas 500 familias de las comunidades de Caño Sawa, Marichen I, Chamarú, Caujarito y Colopontain, entre otras, a pagar a los camiones cisternas entre 25.000 y 30.000 pesos colombianos para poder tener 1.000 litros de agua. El pago equivale a 8 dólares y solo alcanza para una semana.
Lo delicado es el riesgo que corren las personas porque los afectados manifestaron que ante la falta de agua potable consumen agua no apta y esto está generando enfermedades estomacales e infecciones en la piel de los niños. En los últimos días, las familias de la Alta Guajira han optado por ir hasta Maicao, en Colombia, para comprar agua empacada en bolsas y que sirve para su consumo.
Pero no todos pueden pagar ese dinero. Están los que solo pueden comprar agua para los envases o pipas de 200 litros, por los que pagan 8.000 pesos, que equivale a 1,5 dólares.
María García, habitante de Caño Sawa, denunció que están en un total abandono y que su comunidad la convirtieron en un botadero de basura y reclama que no todos tienen pesos colombianos para pagar el agua.
“Nosotros estamos pasando la peor sequía de la historia del pueblo wayuu. Tengo dos meses comprando una pipa de agua en 8.000 pesos solo para tomar porque para bañarnos vamos al jagüey y es una situación difícil”, lamenta Martha González, habitante de Chamarú.
Mientras que Teresa González, pobladora de Paraguaipoa, afirmó que el problema se inició desde el año 2000 y han pasado más de 20 años y la situación es la misma: “Nosotros hemos escuchado anuncios de los gobiernos, pero es solo eso, nada más”.
Actualmente, el municipio Guajira no cuenta con agua potable porque en el año 2017 la potabilizadora El Brillante quedó fuera de servicio. En los últimos meses, las autoridades de la región informaron sobre la llegada de unos equipos para acelerar los trabajos en la planta, pero, hasta la fecha, no ha habido solución.