Denuncian la invasión de cultivos comerciales dentro de la zona protegida del Monumento Natural Teta de Niquitao en Trujillo. Colectivos ambientalistas y guías de montaña del estado Trujillo denunciaron este viernes 28 de agosto la incursión no autorizada de actividades agrícolas para el cultivo de papa y fresa dentro de la poligonal A del Monumento Natural Teta de Niquitao, un área bajo régimen de administración especial situada en los linderos montañosos de los municipios Boconó y Urdaneta.
Por lo tanto, los defensores de la naturaleza advirtieron que las parcelaciones productivas rebasaron las zonas de amortiguamiento e invadieron el perímetro intangible de preservación estricta, poniendo en peligro crítico los reservorios hídricos que abastecen a las comunidades de la cuenca baja.
Ante este escenario, los voceros comunitarios exigieron la intervención inmediata de los organismos rectores en materia ecosocialista para frenar lo que catalogan como un presunto ecocidio.
Vulneración de la poligonal A, impacto en humedales y fuentes hídricas
En primer lugar, los reportes de campo detallan que la frontera agrícola mecanizada y tradicional comenzó a avanzar sobre la vegetación de páramo autóctona, alterando la capa vegetal y los suelos de recarga acuífera que caracterizan a este monumento natural.
En este sentido, la afectación directa de los humedales andinos representa una amenaza severa para la regulación del ciclo hidrológico en la cordillera trujillana, dado que estas nacientes alimentan los afluentes que surten de agua potable a múltiples caseríos y zonas urbanas de Boconó y Urdaneta.
«Respetemos los límites y tratemos de no afectar el ambiente con la actividad agrícola, ya que estos son lugares donde se encuentran importantes humedales que son garantía misma de la vida, de la biodiversidad en flora y fauna, y que aseguran el suministro del vital líquido para las poblaciones que están mucho más abajo», alertó el montañista Grego Carriolli.
Por consiguiente, los voceros conservacionistas recordaron que el estatus legal del monumento prohíbe taxativamente la deforestación, la quema y el establecimiento de plantaciones en sus cotas protegidas.
Solicitud de inspecciones, régimen de protección y alerta de ecocidio
Exhorto a guardaparques y autoridades del ambiente
Por su parte, el gremio de montañistas y las brigadas ecologistas locales formalizaron una petición a los cuerpos de guardaparques, al Instituto Nacional de Parques (Inparques) y al Ministerio de Ecosocialismo para que activen una comisión de inspección técnica en el sitio con el fin de levantar un censo de los predios intervenidos.
De manera paralela, los activistas reclaman la colocación y restauración de la señalética de demarcación territorial que delimita el inicio de la zona intangible para evitar que nuevos productores sigan talando y sembrando en áreas vedadas.
Exigencia de sanciones bajo la Ley Penal del Ambiente
Al respecto, las organizaciones civiles y los habitantes de las poblaciones bajas insistieron en que la Fiscalía con competencia en Defensa Ambiental debe abrir una investigación preliminar para identificar a los responsables de las siembras y ordenar la restitución inmediata del daño botánico causado a los páramos.
Asimismo, los especialistas recalcaron que la protección de la Teta de Niquitao es un deber colectivo innegociable frente a la crisis climática que impacta a los Andes venezolanos.
Con información de Unión Radio
