El sarampión resurge con un alza de 650% en Estados Unidos y un estudio advierte sobre la peor epidemia en siglos si Florida elimina la vacunación escolar obligatoria. El sarampión experimenta un alarmante rebrote en Estados Unidos pese a que las autoridades médicas declararon erradicada la enfermedad hace 26 años.
La reducción sostenida en la cobertura de vacunas detonó focos infecciosos en buena parte del territorio continental, abriendo un escenario de riesgo que podría empeorar de forma drástica.
Según un estudio de la Universidad de Maryland (UMD), la caída de la inoculación sumada al plan de Florida para suprimir la obligatoriedad de la vacuna triple vírica en las escuelas desataría la peor crisis epidemiológica de este patógeno en los últimos 500 años.
Repunte de contagios en 45 estados y advertencias desde Maryland
El matemático Abba Gumel, profesor de la UMD y coautor de la pesquisa publicada este lunes 28 de septiembre de 2026 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, recordó el poder de dispersión del patógeno.
El experto subrayó que el sarampión figura entre los agentes biológicos más contagiosos para el ser humano, remarcando que el relajamiento en los esquemas de dosis disparó las infecciones un 650% entre 2024 y 2025.
En tal sentido, los registros clínicos confirman ya 3.471 enfermos distribuidos a lo largo de 45 estados, incluyendo a la ciudad de Nueva York y al distrito federal de Washington D. C.
A este respecto, los brotes surgidos durante 2025 en Texas, Nuevo México y Carolina del Sur evidencian el peligro de caer por debajo del umbral de inmunidad de rebaño, el porcentaje mínimo requerido para bloquear la circulación del microbio.
Frente a esta coyuntura crítica, los legisladores de Florida analizan eliminar la obligatoriedad de inocular a los escolares contra el sarampión, las paperas y la rubeola.
Asimismo, los científicos de la UMD diseñaron un modelo predictivo que integró la estructura demográfica floridana junto a los históricos de cobertura médica para calcular los efectos de esa desregulación.
Aunado a esto, los especialistas calibraron el sistema informático empleando los datos reales del brote ocurrido en 2025 dentro del condado texano de Gaines.
El peligro de una enfermedad endémica y el rol de las aulas
Transmisión infantil y limitaciones de los adultos
Por otra parte, los cálculos revelan que Florida ya cruzó hacia la zona de peligro biológico.
El análisis determinó que el estado sureño se sitúa por debajo del porcentaje de seguridad comunitaria, por lo que suprimir el mandato escolar elevaría las muertes infantiles hasta cotas jamás vistas desde el descubrimiento de los biológicos.
En consecuencia, los autores anticipan que el virus se transformaría en una dolencia endémica dentro de Florida, propagándose sin freno hacia las demás jurisdicciones del país.
De igual manera, la investigadora principal Alice Oveson resaltó que vacunar a un menor de edad reporta una eficacia tres veces superior para cortar la cadena de contagios en comparación con inmunizar a un adulto.
La científica explicó que los pequeños interactúan de forma estrecha y cara a cara durante largas horas tanto en salones de clase como en parques recreativos.
Ineficacia de medidas alternativas y auge del escepticismo
Por añadidura, el documento remarca que ninguna estrategia reactiva puede suplir la ausencia de la dosis triple vírica en la infancia.
Medidas como los refuerzos tardíos en personas mayores, el porte de mascarillas o los confinamientos preventivos resultan insuficientes para frenar el sarampión si colapsa la barrera escolar.
Por otro lado, Florida mantiene antecedentes de rechazo a las directrices sanitarias, permitiendo excepciones de inmunización por motivos médicos, religiosos o personales que ya alcanzan el 5,9%, superando la media federal de 4,2%.
De modo que las encuestas del estado muestran que el 16% de los progenitores desconfía de la seguridad de la inyección, el 17% cree que entraña más perjuicios que beneficios y el 18% rechaza que constituya una exigencia de ingreso al colegio.
Oveson advirtió que derogar la obligatoriedad enviaría un mensaje erróneo y peligroso de que la inoculación carece de valor, instando a las instituciones a lanzar campañas pedagógicas urgentes hacia las familias.
Con información de EFE
