Irán cancela nuevas negociaciones con Estados Unidos en Nueva York tras el portazo de Donald Trump al plan de paz para el estrecho de Ormuz. La delegación diplomática de Irán descartó de forma categórica este lunes 28 de septiembre de 2026 cualquier nueva ronda de conversaciones con Estados Unidos en Nueva York.
La determinación de Teherán desmiente directamente las afirmaciones formuladas por el mandatario estadounidense, Donald Trump, quien había manifestado su expectativa de reanudar los contactos esta misma semana tras desestimar previamente una oferta integral persa orientada a desbloquear el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.
Retorno del canciller Araqchí y mediación de Catar
La agencia estatal de noticias IRNA difundió las precisiones emitidas por una fuente cercana a la comitiva diplomática iraní destacada en territorio estadounidense.
El portavoz calificado ratificó a última hora del domingo que el ministro de Relaciones Exteriores, Abás Araqchí, carece de citas pendientes con funcionarios norteamericanos y emprenderá su viaje de regreso a Teherán el martes tras culminar su agenda oficial.
En tal sentido, la fuente recordó que los emisarios iraníes expusieron sus demandas de manera clara y frontal el pasado martes a los representantes especiales de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, valiéndose de la facilitación diplomática de las autoridades de Catar.
De modo que el gobierno persa se niega a abrir nuevas mesas de trabajo mientras la administración estadounidense no responda formalmente a los requerimientos presentados en ese primer encuentro en Nueva York.
Asimismo, los analistas internacionales observan que el desmentido persa frena el optimismo expresado por Trump durante la jornada dominical sobre una pronta reactivación del diálogo bilateral.
Aunado a esto, las tensiones entre ambas naciones alcanzaron un pico de confrontación luego de que la Casa Blanca desechara de plano el borrador de entendimiento que buscaba normalizar el paso de crudo mundial por el estrecho de Ormuz.
El plan de Ormuz, sanciones petroleras y advertencia bélica
Condiciones de la tregua y postura de Donald Trump
Por otra parte, la propuesta rechazada por la Casa Blanca incluía compromisos ambiciosos para desarmar la crisis en Oriente Medio.
El gobierno de Irán ofreció el viernes un plazo perentorio de siete días para reabrir por completo el estrecho de Ormuz y sentarse nuevamente a negociar sobre su programa atómico.
En consecuencia, Teherán condicionó este alivio marítimo a tres exigencias puntuales para la Casa Blanca: el cese inmediato de las hostilidades militares en Oriente Medio, el levantamiento total del bloqueo naval sobre los puertos de la República Islámica y la anulación de las sanciones contra la exportación de petróleo iraní.
Sin embargo, Trump declinó aceptar ese intercambio de concesiones y mantuvo vigentes las penalidades comerciales y el cerco marítimo sobre la infraestructura persa.
Siete meses de guerra y la amenaza de un choque total
Por añadidura, la negativa estadounidense provocó un endurecimiento inmediato en la retórica del alto mando diplomático de Teherán.
El ministro Araqchí alertó el domingo que su país permanece listo tanto para emprender rutas diplomáticas como para asumir escenarios de combate abierto, remarcando que resistirán con absoluta firmeza cualquier ofensiva extranjera, incluso si las circunstancias derivan en una confrontación de alcance apocalíptico.
Por otro lado, la contienda armada que involucra a Estados Unidos e Israel frente a Irán cumple este lunes siete meses ininterrumpidos en una fase de desgaste sin avances tangibles, combinando el asedio económico norteamericano con ataques intermitentes de fuerzas iraníes contra buques petroleros en el estrecho.
De igual manera, los mercados de materias primas vigilan con cautela la zona para medir el impacto que tendría un nuevo estallido armado sobre las reservas energéticas.
Con información de EFE
