Valencia, 17 de diciembre de 2025-. El Ártico registró su año más caluroso desde 1900. Ártico vive año más caluroso desde que existen registros sistemáticos, según un nuevo informe divulgado por autoridades científicas de Estados Unidos.
La región polar atraviesa un escenario sin precedentes.
El reporte fue publicado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, conocida como NOAA.
El organismo informó que el calentamiento observado genera preocupación global.
Los datos confirman una aceleración clara del cambio climático en el norte del planeta.
El Ártico registró su año más caluroso desde 1900
Entre 2024 y septiembre de 2025, el Ártico registró temperaturas muy superiores al promedio histórico.
El aumento fue de 1,60 grados Celsius frente al período 1991-2020.
La NOAA precisó que se trata del nivel más alto desde 1900.
Ese año comenzaron los registros climáticos continuos en la región.
El coautor del estudio, Tom Ballinger, calificó el fenómeno como alarmante.
El investigador pertenece a la Universidad de Alaska.
En declaraciones a la AFP, Ballinger señaló que el calentamiento es muy rápido.
Afirmó que la tendencia podría no tener precedentes en miles de años.
El análisis también identificó el otoño más cálido del Ártico.
Además, se registró el segundo invierno y el tercer verano más calurosos.
Este panorama confirma que Ártico vive año más caluroso en un corto período.
Los científicos advierten que los cambios se aceleran con cada temporada.
Amplificación del Ártico y pérdida de hielo
Los expertos explican este fenómeno mediante la llamada amplificación del Ártico.
Este proceso hace que la región se caliente más rápido que otras zonas.
La pérdida de nieve y hielo marino es uno de los factores principales.
Al disminuir estas superficies claras, se reduce la capacidad de reflejar calor.
El aumento del vapor de agua en la atmósfera también influye.
Este vapor actúa como una manta que retiene el calor.
Además, el océano oscuro absorbe más energía solar.
Esto refuerza el calentamiento y acelera el deshielo.
Por estas razones, Ártico vive año más caluroso con impactos acumulativos.
Cada año se refuerzan los efectos del anterior.
Retroceso histórico del hielo marino
El Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo, NSIDC, aportó cifras clave.
La banquisa alcanzó en marzo su menor extensión en 47 años.
La superficie máxima fue de 14,33 millones de kilómetros cuadrados.
El dato surge de mediciones satelitales continuas.
El científico Walt Meier explicó las consecuencias ecológicas.
Señaló riesgos inmediatos para osos polares, focas y morsas.
Estos animales dependen del hielo para desplazarse y alimentarse.
También lo usan para reproducirse y cuidar a sus crías.
Las proyecciones indican veranos casi sin hielo antes de 2040.
Incluso podría ocurrir antes, según los modelos climáticos.
Aunque el hielo marino no eleva directamente el nivel del mar, sí altera el clima.
La pérdida de banquisa afecta corrientes oceánicas y ecosistemas.
