Valencia, 17 de diciembre de 2025-. Familias venezolanas priorizan los estrenos infantiles. La compleja situación económica ha modificado las tradiciones decembrinas en muchos hogares venezolanos.
Este año, la mayoría de las familias concentra sus gastos en ropa y calzado para niños y niñas.
Los adultos, en cambio, han dejado de estrenar para poder cubrir necesidades básicas.
La inflación sostenida y la pérdida del poder adquisitivo condicionan cada decisión de compra.
Aun así, la tradición de estrenar en Navidad y Año Nuevo sigue presente.
Pero ahora se limita, en muchos casos, solo a los más pequeños.
Familias venezolanas priorizan los estrenos infantiles
Carolina Torres es madre de dos niños y compró ropa solo para ellos.
“Gasté 80 dólares en dos jeans y dos camisas para la noche del 24”, relató.
Explicó que buscó precios accesibles y pagos calculados a tasa oficial.
Señaló que los adultos de la familia no estrenan ropa este año.
“Nos sacrificamos por nuestros hijos, porque todo está muy costoso”, afirmó.
Indicó que para el 31 esperan comprar al menos una prenda pequeña para los adultos.
Familias priorizan estrenos infantiles como una estrategia para enfrentar los altos precios.
Torres comentó que dividir los gastos con su esposo fue la única opción posible.
Solo en ropa y zapatos para los niños, el gasto puede superar los 300 dólares.
Adultos mayores y limitaciones económicas
Ezequiel Contreras, adulto mayor, aseguró que hace años no estrena ropa en diciembre.
Su único ingreso es la pensión del seguro social, insuficiente para cubrir esos gastos.
Vive con uno de sus hijos, mientras otros emigraron en busca de mejores oportunidades.
“Prefiero que compren juguetes y ropa para mis nietos”, expresó.
Indicó que una camisa y un pantalón de buena calidad cuestan cerca de 100 dólares.
Aseguró que la ropa económica suele dañarse tras pocos lavados.
Familias priorizan estrenos infantiles incluso en hogares con ingresos muy limitados.
Contreras señaló que, con ayuda de un nieto, espera comprar al menos una prenda este año.
Sin embargo, reconoce que no siempre es posible.
Ropa y calzado siguen siendo prioridad
Alexander Cabrera, CEO de Atenas Grupo Consultores, explicó que estos rubros mantienen valor cultural.
Indicó que representan identidad, celebración y pertenencia social.
Por ello, las familias ajustan otros gastos para cumplir la tradición.
Gloria, madre de una adolescente, gastó más de 200 dólares en ropa y zapatos.
“Compré todo cuando pagaron las utilidades para evitar que subiera el precio”, dijo.
Los zapatos fueron el gasto más alto, con montos entre 70 y 100 dólares.
