Valencia, 5 de noviembre de 2026-.Sindicatos paralizaron el transporte público y las clases en Francia por una protesta en la que exigieron aumentos salariales y apoyo a manifestaciones estudiantiles.
La huelga en Francia paralizó este jueves buena parte del transporte público y cientos de centros educativos. La jornada reunió a cientos de miles de manifestantes que exigieron aumentos salariales y respaldaron las protestas estudiantiles.
La movilización, convocada por las principales centrales sindicales, elevó la presión sobre el Gobierno del presidente Emmanuel Macron. Los trabajadores denuncian que el costo de la vida aumenta mientras los salarios y las pensiones pierden capacidad de compra.
Según informó AP News, las organizaciones gremiales proyectaron más de 260 concentraciones en todo el territorio francés. París, Lyon y Marsella figuraron entre los principales puntos de movilización, después de más de un mes de protestas.
Las paralizaciones afectaron las actividades escolares por la adhesión de docentes y los bloqueos impulsados por estudiantes. En ciudades como Estrasburgo, las autoridades policiales emitieron alertas de precaución en los alrededores de los centros educativos.
Sindicatos paralizaron el transporte público y las clases en Francia por una protesta en la que exigieron aumentos salariales y apoyo a manifestaciones estudiantiles
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el despliegue de 70.000 policías para controlar las manifestaciones. Los efectivos contarían con vehículos blindados, drones y helicópteros.
La presencia policial responde a los episodios de violencia registrados durante algunas protestas. Según AP News, grupos de personas enmascaradas protagonizaron enfrentamientos y actos vandálicos que no estaban relacionados directamente con las demandas sindicales y estudiantiles.
En la región occidental de Bretaña, las autoridades denunciaron que individuos enmascarados intentaron bloquear carreteras en Rennes. También reportaron el lanzamiento de bolas de acero contra funcionarios policiales.
Las fuerzas de seguridad han recibido críticas por sus tácticas de intervención y por las lesiones ocasionadas a manifestantes. Este escenario añade tensión a una jornada marcada por el malestar social.
Sindicatos alertan sobre una posible recesión
Las principales organizaciones sindicales advirtieron que Francia enfrenta un escenario económico delicado. En un comunicado conjunto, señalaron que el país está al borde de una recesión y que aumentan los planes de despidos.
«El combustible, los alimentos, el alquiler, el gas, la electricidad… todo sube excepto los salarios y las pensiones», expresaron los representantes gremiales.
Los sindicatos también alertaron sobre el deterioro de las condiciones sociales y económicas. «La ira es inmensa», afirmaron, antes de advertir sobre la fragilidad de la situación nacional.
Francia acumula una elevada deuda y registra uno de los desempeños económicos más débiles de Europa, junto con Italia y Bélgica. Ante este panorama, las organizaciones exigieron respuestas inmediatas al Gobierno y al sector empresarial.
Antes de la huelga, el Ejecutivo había mantenido conversaciones con los sindicatos para intentar contener las movilizaciones. Sin embargo, las negociaciones no evitaron la convocatoria nacional.
Las movilizaciones coinciden con la campaña presidencial
El movimiento comenzó en septiembre, tras una protesta por la falta de personal en una escuela secundaria al sureste de París. Posteriormente, se extendió por el país y sumó a estudiantes que reclaman mayor financiación educativa.
A las demandas del sector educativo se incorporaron trabajadores preocupados por el encarecimiento del combustible y otros productos. También exigen mejores pensiones y aumentos salariales.
La huelga en Francia coincide con el avance de la campaña para elegir al sucesor de Macron en mayo próximo. Los partidos políticos han aprovechado el descontento para posicionar sus propuestas.
La Constitución francesa impide que Macron aspire a un tercer mandato presidencial consecutivo. Entre las figuras mencionadas en el escenario electoral aparece Marine Le Pen, candidata de extrema derecha y favorita, según la información publicada por AP News.
También figura Jean-Luc Mélenchon, dirigente de extrema izquierda y crítico del sistema económico. El profesor de historia y política francesa Paul Smith, de la Universidad de Nottingham, considera que algunas de las propuestas radicales de los candidatos serían difíciles de aplicar.
