Ejército israelí cerca Hebrón y desplaza por la fuerza a 1.600 palestinos tras marcar casas con equis para demolerlas mientras Benjamín Netanyahu prepara una ofensiva sin precedentes desde 1967. Las fuerzas de seguridad de Israel ejecutaron este sábado 24 de octubre de 2026 una masiva incursión armada en la ciudad palestina de Hebrón, forzando la salida inmediata de al menos 1.600 personas de sus hogares.
El consistorio municipal confirmó estas cifras a la agencia de noticias EFE tras procesar formularios de emergencia enviados directamente por los afectados, alertando que más de 200 familias perdieron su techo y que el 43 % carece por completo de un lugar alternativo donde guarecerse.
Dicha arremetida responde al ataque armado registrado este viernes cerca del perímetro urbano, donde dos atacantes palestinos dispararon letalmente contra dos soldados israelíes antes de caer abatidos por los disparos de respuesta.
Bloqueo total de Hebrón, marcas de demolición e interrogatorios en las salidas
Las tropas sellaron las vías de comunicación terrestre y confinaron a más de doscientas mil personas mientras señalan inmuebles para su destrucción.
El mando militar israelí clausuró la totalidad de los accesos viales que comunican a Hebrón con el resto de Cisjordania, atrapando dentro del perímetro a sus más de 200.000 residentes habituales.
Los corresponsales locales de medios palestinos constataron que los soldados pintan cruces y marcas con equis sobre las fachadas de los edificios residenciales para consumar su posterior demolición en dos distritos específicos de la urbe.
El dispositivo de seguridad restringe el movimiento de la población civil, autorizando la salida exclusivamente a pie a través de tres puestos de control fuertemente custodiados, donde los militares someten a interrogatorios exhaustivos a cada ciudadano.
La agencia oficial palestina Wafa advirtió, tras consultar a fuentes de la Gobernación de Hebrón, que el comando militar prevé desplazar forzosamente a otras 2.500 personas durante las próximas horas para ampliar la zona de exclusión.
La jefatura del Ejército israelí comunicó formalmente el inicio de la intervención nocturna, advirtiendo que los operativos sobre el terreno se prolongarán durante varios días consecutivos.
Comunicado institucional
Los portavoces castrenses justificaron el despliegue mediante un comunicado institucional: «Las fuerzas han comenzado a realizar registros minuciosos, precisos y focalizados en toda la zona con el fin de localizar y desmantelar infraestructuras terroristas y armamento, al tiempo que interrogan a sospechosos».
Las cuadrillas de demolición comenzaron a derribar estructuras que la administración israelí cataloga de ilegales en las proximidades del lugar donde murieron los dos uniformados y los agresores.
El mando castrense de Tel Aviv eludió ofrecer a la agencia EFE precisiones numéricas sobre la cantidad exacta de detenidos y desalojados durante las primeras horas de la ofensiva.
En tal sentido, las familias desplazadas deambulan por las calles del centro urbano buscando refugio en escuelas, mezquitas e instalaciones comunitarias improvisadas.
A este respecto, diversos juristas internacionales advierten que la destrucción sistemática de viviendas particulares vulnera abiertamente los convenios de Ginebra relativos a la protección de civiles en tiempos de guerra.
Aunado a esto, los comercios y mercados de víveres en Hebrón mantienen sus santamarías abajo ante el temor a redadas violentas y registros intempestivos.
Asimismo, los equipos de socorro de la Media Luna Roja encuentran dificultades extremas para transitar por las calles debido a los montículos de tierra y bloques de hormigón que colocó el ejército.
La advertencia de Benjamín Netanyahu, el rechazo de la ANP y los 70 detenidos
La promesa de una operación sin precedentes desde 1967
Por otra parte, el liderazgo político de Israel endureció su discurso bélico y anunció medidas de fuerza excepcionales contra las localidades palestinas.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunció una intervención militar de escala masiva en toda Cisjordania tras la muerte de los dos efectivos en el sur del territorio.
El plan del gobernante contempla la evacuación forzada de barrios completos, allanamientos residenciales continuos y la demolición de infraestructura catalogada de terrorista.
Netanyahu lanzó una advertencia categórica mediante un videomensaje oficial al aseverar que sus tropas alistan una operación «a una escala no vista desde la Guerra de los Seis Días» de 1967, fecha en la que Israel ocupó Cisjordania y Jerusalén Este tras arrebatárselas al control jordano.
La Autoridad Nacional Palestina (ANP) repudió enérgicamente la incursión este sábado, calificando el asedio sobre Hebrón como un «castigo colectivo» y una «peligrosa escalada» que «no traerá seguridad ni paz a nadie».
En consecuencia, los diplomáticos de la región multiplican los llamados a la contención para evitar un estallido generalizado en las principales ciudades cisjordanas.
De igual manera, los líderes comunales de Hebrón demandan la presencia urgente de veedores internacionales para frenar la destrucción de bienes patrimoniales.
Redadas masivas y abusos contra expresioneros
Por añadidura, las fuerzas militares combinadas ejecutaron decenas de aprehensiones en distintos puntos del territorio palestino durante la madrugada.
El Club de Prisioneros Palestino reportó que las tropas detuvieron a un mínimo de 70 personas entre la noche del viernes y la mañana de este sábado en diversas localidades de Cisjordania.
La entidad protectora de los derechos carcelarios precisó que el grueso de estas capturas ocurrió dentro de los barrios cercados de Hebrón.
El organismo reveló que los militares liberaron a un grupo indeterminado de arrestados, confirmando que la inmensa mayoría de los aprehendidos corresponde a expresioneros que ya purgaron sentencias en cárceles israelíes.
Varios de los liberados «sufrieron diversos grados de agresión
La asociación denunció formalmente que varios de los liberados «sufrieron diversos grados de agresión, restricción, vendaje de los ojos, amenazas e intimidación, especialmente aquellos que habían sido arrestados previamente».
El Club de Prisioneros condenó la sistematicidad de los operativos al sostener que «esto refleja un enfoque que amplía el círculo de persecución para incluir a los ex prisioneros, sus familias y su entorno social, y que convierte el arresto anterior en un estigma permanente que persigue a la persona incluso después de que finalice su condena».
Por otro lado, los activistas pro derechos humanos documentan testimonios sobre requisas nocturnas donde los efectivos confiscan teléfonos móviles y dinero en efectivo sin presentar actas judiciales.
De modo que el desalojo de 1.600 ciudadanos, la amenaza de expulsar a otros 2.500, la advertencia histórica de Netanyahu y las 70 capturas colocan a Hebrón en el epicentro de una grave crisis humanitaria.
Con información de EFE
