Hutíes lanzan una ofensiva masiva con misiles y drones contra siete enclaves petroleros, bases y aeropuertos en Arabia Saudí. los rebeldes hutíes del Yemen reivindicaron este sábado 24 de octubre de 2026 una ofensiva coordinada de siete ataques simultáneos con misiles balísticos y drones suicidas contra infraestructura civil, militar y petrolera en el territorio de Arabia Saudí.
La arremetida insurgente apuntó directamente hacia terminales aéreas comerciales, complejos operacionales de la compañía estatal Saudi Aramco, refinerías y cuarteles aéreos estratégicos. Dicha acción militar desató alertas antiaéreas inmediatas en diversas provincias del reino y provocó la caída de fragmentos incandescentes de proyectiles en zonas pobladas y valles históricos próximos a los lugares sagrados del islam.
Los siete blancos estratégicos y la respuesta al asedio saudí
El portavoz militar del movimiento chií afín a Teherán enumeró con precisión cada una de las coordenadas alcanzadas durante la incursión sabatina:
- El vocero castrense de los insurgentes, Yahya Sarea, precisó que la primera operación armada fijó como objetivo directo las pistas y hangares del Aeropuerto Internacional Rey Jalid, ubicado en la capital saudí, Riad.
- El segundo contingente de proyectiles y aparatos no tripulados atacó una sede operativa de la estatal Saudi Aramco emplazada en la ciudad costera de Yanbu, a orillas del mar Rojo.
- La tercera incursión concentró el fuego en las instalaciones de la refinería petrolera de Petro Rabigh, situada a lo largo del litoral meridional dentro de la provincia de La Meca.
- El cuarto operativo golpeó las estaciones de bombeo del estratégico oleoducto Este-Oeste, infraestructura vital que utiliza el reino para exportar barriles de crudo y sortear el peligro de bloqueo en el estrecho de Ormuz.
- Los escuadrones rebeldes atacaron igualmente las pistas del Aeropuerto Internacional Rey Fahd en Dammam, la terminal aérea de Najrán en el suroeste fronterizo y las pistas de la base aérea militar de Jamis Mushait.
- Sarea justificó la inusitada magnitud de la arremetida como una respuesta directa a los más de cien bombardeos aéreos que la aviación saudí ejecutó en las últimas 24 horas sobre Saná y otras gobernaciones bajo control de los insurgentes.
- El portavoz denunció formalmente que la coalición que lidera Riad desde 2015 acumula al menos 3.123 ataques aéreos contra objetivos yemeníes desde el estallido de la escalada en septiembre.
Vulnerabilidad de las plantas refinadoras
Las autoridades energéticas internacionales observan con alarma la vulnerabilidad de las plantas refinadoras ante el avance tecnológico de los drones rebeldes.
A este respecto, diversos analistas de seguridad advierten que la saturación simultánea de radares complica las maniobras de respuesta de las baterías defensivas Patriot en el desierto saudí.
Aunado a esto, las aerolíneas comerciales que operan en los aeropuertos de Riad y Dammam reprogramaron decenas de vuelos para resguardar a los pasajeros en las salas de espera.
Asimismo, los mandos del ejército yemení aseguran que mantendrán las incursiones balísticas hasta tanto la alianza internacional detenga los bombardeos sobre las ciudades bajo su mando.
Lluvia de fragmentos balísticos y la pugna por las ciudades sagradas
Restos sobre La Meca, Yeda y Taif
Por otra parte, los sistemas antiaéreos de la monarquía árabe neutralizaron varios vectores balísticos antes de que impactaran en sus objetivos finales.
La coalición que comanda Riad certificó la destrucción en pleno vuelo de artefactos explosivos sobre los cielos de Taif, Yanbu y Riad, activando sirenas preventivas en toda la provincia de La Meca.
La Defensa Civil saudí confirmó que los fragmentos de dos misiles derribados cayeron en el histórico valle de Wadi al Mughammas, ubicado a escasos cinco kilómetros al este del casco urbano de la ciudad sagrada de La Meca.
Los reportes oficiales constataron el impacto de trozos de fuselaje en el barrio residencial de Al Nozha, en la ciudad costera de Yeda, así como en las inmediaciones de Wadi Jalil, en Taif, y en el poblado de Masturah, dentro del término de Rabigh.
A pesar de la dispersión de los restos metálicos sobre áreas urbanas, los organismos de socorro no reportaron víctimas mortales ni daños en las estructuras residenciales.
En consecuencia, los equipos de peritaje militar acordonaron los sectores afectados para recolectar las piezas balísticas e iniciar las investigaciones técnicas de rigor.
De igual manera, los servicios de rescate verificaron que las instalaciones de la refinería Petro Rabigh continuaran operando sin cortes en el suministro de combustible.
La controversia religiosa y el cruce de desmentidos
Por añadidura, la proximidad del armamento con los lugares sagrados desató una encendida disputa diplomática y moral entre las partes enfrentadas.
La administración saudí denunció ante organismos regionales que los rebeldes intentaron bombardear las demarcaciones santas de La Meca y Medina, generando una enérgica condena entre países musulmanes.
Sin embargo, el portavoz insurgente Yahya Sarea rechazó de plano esas aseveraciones en su cuenta oficial de X, calificando la versión de Riad como «una gran y enorme mentira».
Sarea contraatacó discursivamente para desmarcar a sus tropas de cualquier agresión sacrílega: «Estas falsedades y afirmaciones ya no engañan a nadie, pues nuestras operaciones se dirigen contra sus instalaciones petroleras y bases militares».
El movimiento chií ratificó además su criterio operativo al sostener que todo el espacio aéreo saudí carece de garantías de seguridad para la aviación, exceptuando de forma exclusiva los perímetros sagrados de La Meca y Medina.
Por otro lado, los observadores diplomáticos recuerdan que el Aeropuerto Rey Jalid de Riad acumula decenas de víctimas fatales y heridos durante los ataques con drones registrados a lo largo del mes de octubre.
De modo que los siete bombardeos coordinados, el derribo de misiles cerca de La Meca, las réplicas contra el oleoducto y el cruce de acusaciones sobre los lugares sagrados sitúan a la región en una espiral de hostilidades impredecible.
Con información de EFE
